EN VASOS DE BARRO NO DE ORO (EL TOQUE DE DIOS ES LO QUE HACE TODA LA DIFERENCIA)
La manifestación del poder de Dios en la vida de cualquier hombre, en la capacidad que Dios ha determinado o entregado, nunca puede crear familiaridad como si fuese cualquier obra, o un humano orgullo, una irreverente confianza (como si Dios estuviese obligado). Lo que crearía es humildad y temor santo hacia la santidad del Creador. Cualquier y toda vida usada por el Señor, en la capacidad que aquello sea, solo puede humillar ante Él. En cualquier momento que se exteriorice algo contrario en su notorio proceder, el Señor utilizará los caminos, correctivos que sea ciertamente entendido y definido que: Él es el Sanador Él es tu Señor Él es tu Padre Él es tu Hacedor Es el Dios de milagros ...