EN LAS MANOS DE DIOS (LO QUE PROCEDE DE ÉL)
En
las manos de Dios está el universo, el mundo por Él creado; es quien lo
sostiene y lo hace ser, esas son las mismas manos que bendicen a su pueblo
colmándolos de su bien y de su misericordia, y aquella que imparte juicio sobre
todo aquello que a Él se opone.
Cuán
importante es entender, apreciar, valorar y examinar todo aquello que allí está
y tanto más que jamás podremos abarcar.
1. Procede de Dios y en sus manos
está:
1 Crónicas 29:12
o
Las riquezas y la gloria
o
El dominio sobre todo
o
La fuerza y el poder
o
En sus manos dar grandeza y poder a todos.
Ningún alcance o logros ha sido sin la intervención
divina, ya que la vida que se posee, la capacidad de aprendizaje dirigida a la
profesión dada, no es debido a una creación propia, una evolución de cero al
coeficiente intelectual que se posee.
Todo ha sido dado, todo ha procedido de Él, la
malversación o dirección errada de lo que con ello se ha hecho, es total
responsabilidad del que lo ha recibido.
Resulta sorprendente (sorprendente ignorancia), ver como el ego trata de atribuirse lo
que pertenece a Dios, la vanidad trata de lograr la atención de lo que debería
señalar al Señor. El docto, el versado, el genio, aquél ilustrado; conducidos a
la gloria, a la fama, muchos en olvido o desconocimiento que aquello florecido
en ellos, fue por Dios depositado.
La pobreza nos
hace recordar, que debemos compartir;
Que siempre
habrá necesidades, tenemos que aprender a dividir;
Aquello que en
plural se posee, aun de aquel uno,
Del que alguien
más, puede recibir.
La riqueza
permite ver grandezas, abundancia de bienes;
Empero mal
atendidos, provoca olvidos del vecino;
Ya que estos alejados
de la prudencia, los hace caer en gran miseria.
Entonces ya que claramente detallado está que todo es
del Señor y que de Él es que emana, es a Él a quien tenemos que darle de lo
recibido voluntariamente, y esta voluntad debe ser perpetua en medio de su
pueblo, con un corazón encaminado a Él (1 Crónicas 29:14-18).
2. Solo procede de Dios el no tropiezo,
esto es a los que confían en Él, dependen de Él enteramente. Por ende cuando
somos guardados o hemos sido guardados es gracias a Él:
Salmo 91:9-11
o
Nada está en descontrol del Señor, aunque estemos en este plano en que
cosas han de acontecer no necesariamente esperados.
Hay un plan del
Señor en medio de todo esto que se ejecuta a precisión a favor de todo
creyente:
§ Los ángeles del Señor son
enviados para permanecer cercanos y sean guardados los fieles en el camino.
§ Se será conducido de las manos
para que se pueda evitar los tropiezos, las caídas que más fácil serían de no
ser por la intervención divina.
3.
Salmo 104: 28
o
El bien que nos sacia, nos alcanza, proceden de las manos de Dios, de
ninguna otra fuente puede proceder el bien.
Sin embargo esta
lluvia de gracia que a todos favorece, algunos de ellos beben y se abastan para
el mal hacer, como al igual es sobre vidas temerosas (reverentes) del Santo
Creador, que a Él devuelven con creces por haberlos sabiamente usado para la
gloria de su Hacedor.
El bien desciende
sobre el necio, el entendido, ambos son receptores de la misericordia de Dios.
4. Salmo 104:28
o
No hay condición o extremos alguno en que su mano no esté presente
guiando y amparando a través de los medios así preparados u ordenados por Él.
Aún en medio de
devastaciones, dolor y penas; empero solo como Él únicamente puede y hace algo
hermoso, especial por medio de todo aquello que ningún otro jamás podría lograr
o logrará.
5. Eclesiastés 9:1
o
La obra de los justos están en las manos de Dios, por ello es que nada
acontece sin la intervención del Señor. haciendo entender que cualquiera
condición habría sido peor si el Creador no hubiese estado y redirigiendo los
pasos (Proverbios 16:9).
Sí la manos de Dios, suficientemente grande sostener,
guardar y amparar a todos los que Él confían.
§ Isaías 40:12 ¿Quién midió las
aguas con el hueco de su mano...?
La grandeza
incomparable del Dios a quien servimos y nos tiene por hijos. Nada en lo
absoluto le es imposible. Nuestro clamor es y tiene que ser: ¡Ayuda mi
incredulidad, mis dudas o variaciones, mis desenfrenos, mis emociones que en
instancias nos hace movernos del lugar en que solo reside el bien y la
bendición!
Permite esta
verdad dejar en la perspectiva adecuada para el creyente que no hay ni habrá
nada que pueda hacerle falta o que esté en necesidad inalcanzable, ese grano de
arena en manos de Dios, será aquella fuente rebosante sobre usted.
§ Isaías 43:13...y no hay quién
de mis manos libre. Lo que hago Yo, ¿quién lo estorbará?
El creyente está
seguro, eternamente seguro, porque nada ni nadie podrá arrebatarlos de las
manos de su Rey y Señor (Juan 10:28). Al igual es para el
transgresor, para el obrar de la justicia divina o el juicio santo, nada lo
podrá estorbar (Hebreos 10:31).
Nada podrá
estorbar cuando la mano de Dios se mueve para bendecir o cuando se mueve para
castigar habiendo extendido oportunidad.
La prueba inconfundible de la exaltación de una vida,
es la humillación y la permanencia en aquel lugar, bajo aquella intervención de
la poderosa mano de Dios (1 Pedro 5:6)
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