LA RESPUESTA A LA MALDICIÓN ES BENDICIÓN (DEL CREYENTE SOLO DEBE EMANAR BENDICIÓN)





Si todo creyente estuviese en este estado, en este marco de pensamiento, habría muchos cambios notables y palpables. La vida del creyente es un efecto revolucionario, un giro perfecto de ciento ochenta grados. De la dirección en que se estaba, al lugar en que se está ahora. La presencia de Cristo en nuestras vidas, la Palabra de Dios; no son acompañantes silenciosos y sin poder o efectos palpables. Son una poderosa fuerza en acción que trae consigo resultados.
Jesús inicia la enseñanza tocante a bendecir toda vida, amar todo ser humano sin mirar su rostro, condición, estado o mérito.
Bendecir a una persona en su condición maligna, es un clamor por esa vida que se encuentra atrapada en el abismo. Amarlos, perdonarlos, es realmente haber llegado a entender que nadie, nadie es digno del amor de Dios, empero Él nos ama y está dispuesto a hacer todo para encaminar nuestras vidas a todo camino de bendición. Amar al prójimo es extenderle oportunidad, no privarlo de ello. Aun en el camino de ignorancia escogido por tantos, hay una respuesta de bendición y de amor que encontraran en alguno (empero, el compromiso es con todos) perteneciente al pueblo de Dios.
Cuando nuestro Señor hace referencia a “oíste que fue dicho…” esto representa una preparación, una introducción para que todos entendamos que lo que era aquella práctica ya no lo será más, desde ese momento queda abolida.  Esto para aquel que busca agradarlo o estar en su voluntad, al igual para aquel que aún no entienda o no quiera así aceptarlo. “Oísteis que fue dicho”, pero ahora Yo, tu Señor establezco lo que solo ha de ser o regir.
Mateo 5:43- Oísteis que fue dicho: “Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo”.
La capacidad de amor que procede de Dios no hace acepción de personas, no tiene favoritos; no busca una actitud en especial, o a aquel que realmente merece que se le atienda en forma privativo. Esto haría la relación más placentera y tolerante. Pero, la capacidad de bendecir y de amar a la estatura que exige Dios, procede de Él; por ello podemos o debemos entender que precisamente lo que Él espera que brindemos, es aquello del cual nos ha dotado o capacitado.

Lo natural en la naturaleza humana es atender violencia con violencia, insultos con insultos; ofensas con ofensas. Si odio se recibe, odio se devuelve. Si hubo engaño, devuelvo engaño. Esto lo abolió el Señor desde los días de Moisés.
Mateo 5:38, 39- Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente.
39- Pero Yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra…
            El principio enseñado es no pagar mal por mal. No es permitir que se abuse de su persona, empero, lo que sí implica es aún ante el rostro del mal extender misericordia.


Y este proceso es natural, es el proceder normal del ser humano. Ya que estos son los valores o tendencias que se desarrollan para sobrevivencia, o llamado respeto. Para que otros nos consideren títeres o personas que puedan otros avasallar.
La ley del talión en los días de Moisés era la práctica, lo permitido:
1.      Éxodo 21:23…ojo por ojo, diente por diente…
Esta práctica rindió su beneficio humano o material, pero en el plano espiritual, en base a lo que Dios establece, esto no tiene mérito, virtud; valor alguno.
Empero Jesús hace referencia a ello y deja establecido que aquello que era ya no será más. En aquel entonces así se atendía para establecer o mantener algún orden. Aquello era la forma de castigo, pena; para aquel mal en que se había incurrido.
Pero al igual esta representaba y era desquite, venganza, represalia. Y puesto en este contexto ya cobra una infracción o transgresión espiritual ya que en su Palabra queda establecido:
2.      Deuteronomio 32:35- Mía es la venganza y la retribución; a su tiempo resbalará, porque el día de su aflicción está cercano y lo que les está preparado se apresura.
El Señor nos hace entender que hay un tiempo preparado para todo cuanto acontece, y el castigo o el juicio de Él es tan real como lo es su amor…Mía es la venganza… Pero nos hace entender que este proceso de venganza, retribución o justa para con el mal solo puede proceder de Él. Por ende, si esto pertenece a Dios, cuando obramos en venganza, estamos tomando atributos que le pertenecen al Señor; y por ende nosotros al igual estamos en grave falta para con Él. Sin embargo, para todo este mal que acontece, nos hace saber que para aquellos que del mal han hecho su forma de vida hay castigo para ellos, a Él solo le corresponde aquella acción…Mía es la retribución
Si aún preguntas ¿qué debes de hacer con aquellos que han o están en falta con tu persona? La respuesta es bendícelos en su maldecida condición, ya que ciertamente necesitan esa intercesión, para el bienestar de sus vidas en perenne desgracia. Y de no haber arrepentimiento, castigo eterno.
Romanos 12:17- No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres.
Aun ante la ignorancia de este mundo, Dios nos ordena que respondamos ante actos de maldición con bendición. Ellos procuran nuestro mal, nosotros le procuramos su bien. Planearon mal para nuestras vidas, el creyente con su acción eleva una oración por su cambio de dirección, su arrepentimiento.
El bien que el Señor nos llama a hacer no es para un grupo selecto, es para todos los hombres: “…procurad lo bueno delante de todos los hombres”.
El Soberano, Todopoderoso Dios no hace acepción de personas para impartir de su misericordia, piedad y bondad. ¿Cuál cree usted mi querido hermano que debe ser la postura nuestra espiritual ante toda ola de mal que se levanta? Esto es que, aunque tuviese que llevar a cabo una llamada para que la ley interfiriera por una situación dada, aun clama por esa alma; y no se deleita por el fin que les espera. ¿Cómo poder gozarse por una condición que los tiene en camino al infierno?
El bien que se les hace, representa un acto de Dios hacia ellos; representa el amor de Dios hacia ellos. Su misericordia y piedad que no los ha dejado, y al igual se manifiesta, se deja sentir en su pueblo.

v.18- Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.
Todos los hombres no estarán cómodos por una vida o porte espiritual ante todas estas perversiones en nuestro mundo. Y debido a esto se auto crean enemigos no provocados, mas, aunque sea esta su condición hacia usted por representar al Redentor a Jesucristo en su manera de vivir; esta no es la postura y no debe ser la postura ante su rechazo y persecución o asedio.
El Señor hace saber que no se puede controlar o cambiar el curso de lo que sienta otros, pero, ciertamente hostilidad no puede formar parte su respuesta ante el mal de ellos. Mas, la paz que proviene de Él es la que debe sobrecogernos y permanecer sin conflicto con ellos. Aquél ha optado por ira, odio; en respuesta a ello el amor de Cristo que sobrepasa todo entendimiento es la repuesta ante todo, y en todo tiempo. Para el creyente esta vida y comportamiento siempre es parte de su agenda espiritual y física. Lo maravilloso e increíble de ello es que, toda vida sometida a Cristo tiene capacidad de hacer cosas que ellos mismos no entienden, pero, conciben que es el poder de Dios que actúa en ellos para sus santos propósitos.
v.19- No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: Mía es la venganza, Yo pagaré dice el Señor.
Tomar en nuestras manos lo que solo Dios puede atender en forma justa y sin que jamás haya consecuencias. Sí consecuencias, porque tomar el lugar que solo le corresponde al Señor; y aun siendo el agraviado, también se corre la penalidad de ser castigados. Por ende, para permanecer ante Dios libre de culpa, no tomes en tus manos una espina que solo te herirá.
v.20- Así que, si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene ser, dale de beber, pues haciendo esto, harás que le arda la cara de vergüenza.
Para nuestro mundo, que está en camino a total destrucción espiritual; que tienen sobre sí ataduras o cadenas de faltas, pecados. Tantos hay de ellos que están en total oscuridad o carentes de un entender en lo concerniente a lo espiritual. Sí a estos que han obrado en la forma más despiadada o han incurrido en crímenes atroces. Cualquiera que fuese o es su estado, a estos atiéndelos; ayúdalos, extiéndeles tu mano. Porque en respuesta a todo el mal que hacen y están haciendo, dice la Palabra de Dios:” ...pues haciendo esto, harás que le arda la cara de vergüenza”. No practican el bien, mas, el bien brindado a ellos los avergonzará. Provocará que se sientan fuera de lugar ya ellos mismos están conscientes que no merecen lo que están recibiendo o se les imparte.

v.21- No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.
El mal está presente, se hace sentir por aquellos que se hacen instrumentos para el uso de ello. Esto es un diario acontecer, a sus filas se suman a diario tantos incautos, tantos que pasan por esta vida. El Señor nos advierte que se corre el peligro, que hay una posibilidad si no te ciñes, si no estrechas tu relación o tu dependencia de Él, podrías sumarte a aquellos que por el mal es vencido. Sin embargo, para que puedas responder a esta fuerza del mismo infierno, tenemos que responderlo con aquello que sólo procede Él. Y esto es vencer con el bien el mal. Con acciones, palabras, hechos que sólo lo glorifiquen y lo honren a Él. Cuando vences con el bien el mal, le has dado cabida al Espíritu de Dios de tomar el control y responder a aquel acto de maldad, con un acto que solo pudo originarse de la mente, del corazón y del trono de Dios.

v. 44- Pero Yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os odian y orad por los que os ultrajan y os persiguen,
Cada vez que escuchemos de los labios de nuestro Señor “pero”, preparémonos para un cambio o nueva dirección a seguir, una advertencia tocante a el cómo se ha estado atendiendo aquello, y el cómo se atenderá desde el momento que Él lo anuncie o lo deja establecido.
Es evidente que al enemigo lo mirabas como un elemento que hay que eliminar. Recordemos que el enemigo sigue siendo una creación de Dios, pero lo que en él habita por sus acciones sabemos que es el diablo. Por ende, al hombre debe bendecir, no sus acciones. Esto es, habrá hecho o está incurriendo en cualquiera que sea el mal. Empero continúa teniendo un alma que está en peligro de total perdición o condena espiritual. Él está en necesidad de todo cuanto pueda ayudar a su vida, su alma, a salir de esa prisión en la que se encuentra.
Lo que tenemos que entender de esto es que estamos en las filas de Cristo, somos soldados de Dios y que algunas de las armas que tenemos que utilizar en esta guerra espiritual es:
a.                      “amor hacia nuestros enemigos”, esto es al hombre, no al mal que habita en él.
Lo miro como aquel que le hace falta la presencia del Salvador, conocimiento de la Palabra. Y ciertamente como aquel que en su estado va en camino a la ira de Dios.
1.      Proverbios 10:12- …pero el amor cubre todas las faltas.
b.                      “bendecir a los que nos maldicen”. En nuestros labios habita el poder de la vida y de la muerte. Está el poder para desatar o desarmar lo que trata de armar el diablo.
1.      Proverbios 18: 21 La muerte y la vida están en poder de la lengua…
2.      Santiago 3:10- De una misma boca procede proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.
He aquí personas que habitan en condición de muerte, nuestra obligación es impartir vida sobre su condición de muerte espiritual; sobre esa condición que los tiene subyugados a las artimañas del enemigo de nuestras vidas y nuestras almas. La bendición es un rompimiento, una anulación del mal que corre sin dirección, como caballo desbocado. La bendición detiene y cancela lo que trata de levantarse. Al bendecirlos le decimos a la situación existente no prevalecerás.
Aquella fuente que está en control de Dios, aquellos labios que están en sumisión al Señor, no darán agua salada y dulce (Santiago 3:12). Pero lo que sí ofrecerá lo que procede del Padre de Luz, bendiciones.

v. 45- para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos y llover sobre justos e injustos.
¿Qué mejor, mayor argumento puede haber en relación al tema que estamos tratando?
Todos necesitamos de Dios, nuestra vida es sostenida por Él, toda fuente o medio de bien, don perfecto; procede de Él.
Nuestro Dios hace salir su sol sobre malos y buenos, y hace llover sobre los justos e injustos. Todo hombre está en necesidad de ser bendecido, de recibir una impartición de bendición. Aquello que pueda representar y resultar como un cambio de dirección para su condenada vida. Si Dios no impartiera de su favor inmerecido sobre todos, esto es su gracia y bondad infinita; el cual nos bendice. ¿Qué sería de nosotros, dónde estaríamos?
Como hijos de Él, como los redimidos por la sangre de Cristo; nuestra nueva naturaleza no maldice, bendice. No paga mal por mal. No entretiene venganza. No entretiene selectos para impartir lo que todos necesitamos, y esto es, la bendición de Dios sobre nuestras vidas.
v. 46- Si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?
Para bendecir a los que nos odian, esto solo puede provenir de aquel que ha entendido y está bajo la convicción que este es el único medio que debe ser usado por él para toda persona. Irrelevante es que sean merecedores o no. Son creación de Dios, pero en condiciones que nunca debieron de haber estado, pero están. Y necesitan de aquel mismo poder y bendición que nos alcanzó y nos liberó.
Amar a los que nos aman no requiere de negar nuestra naturaleza humana, empero amar a quienes nos desprecian y hacen mal, requiere de la presencia de Dios en total control de nuestras vidas, acciones; nuestro entero ser.
 Para poder responderles al gran mal sobre ellos, mas, impartiendo aún bendición sobre el hombre: “Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34, 47).
v. 47- Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.
Lo que Dios aquí ha llamado a ser es completos en Él, maduros en Él, rectos en Él. Esta es la perfección al que se es llamado a ser. Que tengamos la determinación, disposición y convicción que así ha de ser, porque así lo ordenó el Señor y así espera de nosotros permanecidos en Él. Este será el fruto de aquel sembrado en Él, bendición y amor. ¿Cómo podría haber otro brote? Y si lo hubiese o lo hay, no procede de Dios; empero, es de su naturaleza vieja o humana, que ya no debe estar respondiendo cuando el diablo toca a la puerta. Ya que la única lámpara para nuestro oscuro mundo es la Palabra de Dios, lo único que hace enderezar lo torcido es la Palabra, lo único que alineará bendición es aquello que está guiado y estructurado por la Palabra de Dios.


Comentarios

  1. Si todo creyente estuviese en este estado, en este marco de pensamiento, habría muchos cambios notables y palpables. La vida del creyente es un efecto revolucionario, un giro perfecto de ciento ochenta grados. De la dirección en que se estaba, al lugar en que se está ahora. La presencia de Cristo en nuestras vidas, la Palabra de Dios; no son acompañantes silenciosos y sin poder o efectos palpables. Son una poderosa fuerza en acción que trae consigo resultados.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

EN LA PROVISIÓN DIVINA NO HAY FALLAS (LO QUE DESCIENDE DEL CIELO ES COMPLETO)

EN VASOS DE BARRO NO DE ORO (EL TOQUE DE DIOS ES LO QUE HACE TODA LA DIFERENCIA)

UNA VIDA INCUMPLIENDO NO COSECHA EL CIENTO POR UNO (CUANDO LO ESENCIAL ESTÁ – YA ES SU REALIDAD)