¿CUÁNTOS HAN BUSCADO SABIDURÍA DE DIOS PARA GOBERNAR (LIDERAZGO)?
1 Reyes 3:3- Pero Salomón amó a Jehová, y anduvo en los estatutos de su padre David; solamente sacrificaba y quemaba incienso en los lugares altos. (1 Reyes 3:3-15)
Amor, obediencia y honra (adoración) eran los
manifiestos de su entrega o compromiso con el Señor. Se asemejaba o igualaba a
los caminos en las que anduvo su padre.
El inicio de Salomón fue de gran bendición, Dios era
su primer amor, era su temor u honra en todo cuanto hacía. Las Sagradas
Escrituras no registran nada contrario a esa realidad en sus inicios.
Qué gran bendición resulta para cualquier y toda vida
que sea esta realidad el registro en los cielos de su existencia, y al igual
que esta realidad fuese vista por cualquiera en el desenvolvimiento diario en
cualquiera que fuese su función o actividad.
Y por amor a Él, al igual se registra la evidencia de
ese amor la cual se deja ver en el cumplimiento de las ordenanzas del Hacedor.
Y esto fue lo que se unió al amor expresado y evidenciado, obediencia a las
leyes y estatutos del Creador.
Los lugares altos después de Salomón se convirtieron
en santuarios para el paganismo. Como fue la realidad en Canaán, dedicado a
Baal (dios cananeo de la fertilidad).
En los días de Salomón esta no era una realidad, los
lugares altos eran dedicados a Dios, lugar en donde se sacrificaba y se quemaba
incienso en los lugares altos. En Gabaón, había un lugar alto que era el
principal, allí Salomón sacrificaba mil holocaustos (ofrendas, inmolaciones)
sobre el altar al Señor.
Fue precisamente en ese lugar (Gabaón), donde Salomón
tuvo un sueño o una aparición de Jehová aquella noche. Y estas fueron las
palabras de Dios hacia Salomón: “Pide lo que quieras que Yo te dé”. Es que vivir conforme a la voluntad del
Soberano abre puertas que bendecirá aquella vida.
Es de suma importancia el ver dónde estaban las
prioridades de Salomón en su juventud, en definitiva, sus prioridades
espirituales era lo principal como se podrá apreciar.
Expresó todo cuanto pudo ver y entender de los hechos
de Dios para con su padre las cuales enumeró ante el Señor. Y allí agrega: “Yo
soy joven y no sé cómo entrar y salir”.
De cuánta bendición resulta a cualquiera edad el
reconocer las limitaciones y la necesidad de ser habilitados para poder servir
de manera sabia y prudente, no basado en pretensiones, no basado en creer que
se posee todo lo que se requiere para gobernar. En esto precisamente radican
las caídas y tropiezos de tantos, autosuficiencia, no requieren de Dios,
asesoría, consejería.
Estos fueron los argumentos más imprescindibles para
Salomón ante el Señor en medio de su respuesta al Señor ante la oportunidad que
tenía ante Él:
1. Señor
estoy en medio de Tu pueblo, el pueblo que Tú escogiste. Un pueblo innumerable,
incalculable. (Eso ya es una gran responsabilidad, un gran compromiso).
2. Concede
a Tu siervo un corazón que entienda para juzgar a Tu pueblo y discernir entre
lo bueno y malo. Ya que, sin esto, ¿quién podrá gobernar a este pueblo tuyo tan
grande?
Gloria a Dios cuando de los labios, del interior surge
algo que le agrade al Creador, cuando tiene de Él su aprobación, cuando permite
que el hombre cuán independiente o dependiente es de Él. Bendición es
presentarse ante el Autor de nuestros días y hacerle saber o presentarle las
limitaciones para que se pueda ser de olor grato para Él o de agrado al que nos
creó.
3:10- Al Señor le agradó que Salomón
pidiera esto.
¿Habría sido las mismas Palabras de Dios hacia usted?
¿Podría el Señor hallar agrado en sus palabras o
tendría que hacerle atravesar correctivos?
¿Su petición habría sido para beneficio propio o al
igual de otros?
Todo cuanto Salomón peticionó fue para bendecir al
pueblo de Dios, todo fue con la finalidad de hacer lo justo ante el Creador y
el servicio para con su pueblo.
Es admirable ver que la juventud de Salomón fluía
sabiduría, prudencia, responsabilidad, compromiso. Desde ya entendía que no
será ser servido, empero, él sirviendo y guiando sabiamente al pueblo del
Hacedor.
Porque egoísmo, soberbia, prepotencia no tuvo control
en tus palabras y en tu corazón, esto tuvo valor ante su Hacedor.
Estas fueron las Palabras del Creador hacia Salomón
conforme a lo que Él le preguntó:
1. Porque
has pedido sabiduría y no pediste para ti muchos días.
2. Porque
no pediste riquezas, no pediste la vida de tus enemigos.
3. Pediste
para ti inteligencia para oír juicio.
Gracias a esta petición recibe las Palabras de
aprobación del Señor, y el Soberano le hace saber: “Te he dado un corazón sabio
y entendido”. Tanto que no ha habido antes, ni después de ti otro que se
levante igual.
He aquí algo más sobre la soberanía de Dios y los planes
que tiene para con el hombre, cosas que no pensaba Salomón el Señor se lo
otorgó.
3:13- También te he dado las cosas que no
pediste, riquezas y gloria, de tal manera que entre los reyes ninguno
haya como tú en todos tus días.
Dios complacido aún le hace saber a Salomón:
3:14- Y si andas en Mis caminos, guardando
mis preceptos y Mis mandamientos, como anduvo tu padre David, Yo alargaré
tus días.
Salomón recibió de su Dios tanto más de lo que él
siquiera consideraba o hubiese pensado. Pero, ¿no es así nuestro Dios? Que
excede siempre, va más allá de lo que cualquiera se podría imaginar o
conceptuar.
Axioma: Ninguna presentación de Dios en nuestras vidas
no traerá consigo un cambio, si Él estuvo presente hay una obra.
Salomón se levantó y comprendió que era un sueño,
empero, cuando llegó a Jerusalén, se presentó delante del Arca del pacto de
Jehová, sacrificó holocausto y ofreció sacrificio de paz. También ofreció
banquete a todos sus siervos.
Salomón honró a Dios después de ese sueño o
revelación, después de ese momento con Él. Esto permite ver el espíritu de
adoración y de temor santo que lo amparaba, lo abrigaba. Aún en el sueño, Él
entendió que estuvo en la presencia de su Hacedor, comprendió que era un sueño,
sin embargo, era un sueño con su Señor, el rey Salomón buscó honrarlo.
Esta historia permite a cada cual examinarse,
realmente hacer una introspección de dónde realmente están sus prioridades,
valores, si realmente hay en su vida el temor santo o si simplemente trata de
atender todo o cada oportunidad que el Señor le brinda para sólo beneficiarse y
completamente desvinculado de los propósitos de las oportunidades que el Señor
extiende y brinda a todo aquel.
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