¿CÓMO ORAR EN TODO TIEMPO? ¿POR QUÉ HACERLO? ¿QUIÉN PUEDE HACERLO?
Para aquel que ha establecido una vida oracional, es igual al hecho de haber adquirido una casa, un hábitat, del cual para tener acceso a ello no necesita ir a realizar otra compra de una residencia, ahora solo tiene que ubicar la llave en la cerradura y entrar. Para tener acceso al trono de Dios, para habitar al abrigo del Altísimo depende una permanencia o ubicación en ella. Queriendo esto decir, que eleva su voz a través de Cristo Jesús en la presencia del Padre celestial ya está y no tiene que ubicarse en su voluntad, habita en su voluntad, no tiene que salir de practicas paganas, vive en santidad (separado, apartado del mal); porque los que moran en Él y tienen acceso a Él mantienen comunión con su Padre, no esporádicamente, es en todo momento y en todo lugar.
Efesios 6:18-… orando en
todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando
en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos…
La oración no
puede ser una actividad que se le da uso solamente en momentos de
conflicto, problemas, enfermedades. No puede ser en momentos tan solo cuando se
procura ser beneficiado, ya que el propósito de la oración no es sólo para
peticiones, porque para llegar al Padre, tiene que ser a través del Hijo, esto
conlleva una relación, sometimiento a lo que Dios establece. Examinemos
el origen de la palabra oración:
La palabra griega más
común asociada para oración es “proseuche”. Es una palabra
compuesta que se deriva de las palabras “pros” y “euche”.
Pros, significa cara
a cara. Implicando esto que es intimidad con Dios. Cuando un amor
real une a dos personas, aquel o aquella anhela permanecer lo más posible juntos.
Cuánto más el poder tener la bendición de estar en su presencia y recibir de su
poder manifiesto en diferentes obras y fortalecimiento recibido ante Él.
Euche, significa un deseo,
anhelo o voto.
La palabra petición
o súplica, procede de la palabra griega “deesis”, que
significa necesidad, deseo.
Entonces, da a
entender que la oración establece un vínculo, sujeción, relación con Dios.
Gracias a la oración se tiene a través del Hijo, acceso al Padre y al Espíritu
Santo. Se tiene la oportunidad de mantener una estrecha relación con el
Redentor, el Creador. Oportunidad se tiene para revertir o alterar todo aquello
que pudo haber acaecido o está acaeciendo.
La oración es la
llave para abrir puertas cerradas, es el transporte para conducir hacia lugares
que nunca se estuvo, es el poder para derivar diagnósticos que trabajaría en su
contra. Esta es la acción que provoca el clamor, la invocación al Creador a
través de su Hijo.
Es que la oración es
buscar de Dios lo que nadie más puede conceder u ofrecer. Todo indicando no
puede ser, y en su clamor a Él, lo imposible se hace realidad.
La oración crea una
relación que obtenerse en ningún otro lugar es posible, ya que cada depósito de
fe, esperanza y confianza en Él, sólo puede brindar la fuerza que se requiere,
el discernimiento que se busca, la tolerancia que se requiere, los bienes que
se requiere para atender las necesidades existentes.
Este privilegio debe
de ser usado en todo momento y en todo lugar, como lo podremos apreciar:
1. Ora en la amargura de tu alma.
1 Samuel 1:10 ella
con amargura de alma oró a Jehová…
¿Quién más pudo o
podía responder a la necesidad existente? Sólo Él tiene el poder, ese toque
divino para resolver no únicamente lo que su alma afligía, sino que al igual el
poder para poder resolver y conceder lo que ella anhelaba.
2. Al ver conspiración.
Mateo 5:44- y
orad por los que os ultrajan y os persiguen;
¿Por qué orar por
ellos? Porque la finalidad no sólo debe ser librados, sino que al igual
aquellos pudiesen cambiar de dirección y ser salvados. Para aquel que habita
con Él ha entendido que aún el enemigo más férreo es lo que es por falta de Jesús
en su vida.
3. Al ver a los adversarios.
Salmos 109:4- En
pago de mi amor me han sido adversarios; Mas yo oraba.
El Señor jamás desea
o espera que sus hijos no acudan a Él y acepten algo que no deba de ser, como
si necesariamente aquello tuviese que ser. La oración en medio de cualquiera
que fuese la adversidad o peligro, es declaración de esperanza y confianza.
4. Buscando el favor de Dios.
Malaquías 1:9- Ahora
pues, ¿no pediréis el favor de Dios, para que se apiade de nosotros? Con
tal ofrenda de vuestra parte, ¿os recibirá El con benignidad? —dice
el Señor de los ejércitos.
Esto es algo que Dios
espera que sus hijos busquen de È, no sólo en la dirección de prosperidad en
bienes o monetariamente. Empero, en cualquier y todo aspecto, para que aquellas
vidas puedan ser un reflejo de Él.
5. Aún en medio de legalismos, edictos.
Daniel 6:10- Hubo un edicto en
Babilonia en donde se prohibía proyectar la fe o profesión de fe en ningún otro
que no fuese aquel dios pagano que habían presentado. Pero Daniel con mayor
razón clamó, oró a su Dios.
Habrá situaciones en
donde el creyente estará frente a leyes contrarias a lo que el Señor ordena, su
arma eficaz para combatir contra ella es la oración. Daniel no buscó otra residencia,
no se alojó en el apartamento que le ofrecían con el cambio de adoración a su
Dios, lo rechazó, porque su casa permanente era y habitaba en su Creador.
6. Confesando la grandeza y el señorío de
Jehová.
Daniel 9:4- Y oré a
Jehová mí Dios e hice confesión diciendo: Ahora, Señor, Dios grande, digno de
ser temido, que guardas el pacto y la misericordia con los que te aman y
guardan tus mandamientos…
El creyente tiene que
entender que su compromiso es con el Señor no importa qué. Sólo de Él proviene
su pronto socorro, su eterno refugio, liberación. La casa espiritual en la que
se habita, el domicilio permanente en el Señor nunca requiere reparaciones,
usted en ese hábitat siempre está y estará seguro.
7. Orando desde situaciones que hemos
provocado.
Jonás 2:1- 2. Entonces oró Jonás a
Jehová su Dios desde el vientre del pez,
2 y dijo:
Invoqué en mi angustia a Jehová, y él me oyó;
Desde el seno del Seol clamé,
Y mi voz oíste.
Jonás había provocado
este mal sobre su vida, pero, no se resignó a permanecer en su error, buscó
salida a través del único medio que podía librarlo. Un hijo de Dios puede errar
o cometer errores, empero, la señal clara que es hijo, es que vuelve a la casa
de su Padre celestial.
8. Quizás repetidas veces por la misma
petición.
Mateo 26:39 Jesús solicitó
en dos instancias que lo librara de aquello que tenía que atravesar, pero su
enfoque era “hágase Tu voluntad”.
Posible sea que se le
peticione al Señor áreas que no necesariamente habrá un cambio en ella, en esas
instancias la mejor vía para hacer voto de fe lo mejor es declarar que la voluntad
de Él tome control en medio de todo. Padre, en Ti habito, eres mi única
decisión, sin importar las consecuencias que aquello implica, porque Tus planes
para mi vida en medio de todo son planes de bien.
9. Orando en todo lugar.
1Timoteo 2:8- Allí en donde
se encuentra en momentos dados en donde vea que requiere de misericordia,
sabiduría, control, discernimiento. Sea específico en aquello dado y pídalo en
el nombre de Jesús. No tiene que esperar llegar a un lugar dado, en el mismo
lugar en donde está clamando para que lo guarde, ampare, libre de maquinaciones,
planes que usted desconoce, sin embargo, lo presenta ante su amado Padre antes,
durante y ante cualquier evento futuro.
10. Buscando, creyendo en lo imposible que para el hombre es, más todo
posible, a través de y sólo Él.
Santiago
5:16,17- La oración hace todo el cambio en la vida de todo creyente.
Es fascinante el hecho que es lo que más se debe de hacer, atender, y para
muchos es lo que menos se hace. Y luego surgen los ¿por qué? de esto o aquello,
cuando no se está dando uso a la autoridad que Dios le ha concedido al creyente
para cerrar aquella puerta de adversidad o para abrir aquellas que implican o
repletas están de bendición.
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