LAS OBRAS DE GENTILEZA Y LAS BUENAS OBRAS NO SON NEGOCIABLES (ESTABLECIDO POR DIOS)

  

Las obras de gentileza y todas las buenas obras no son negociables, estas emanan y proceden del Espíritu de Dios teniendo acceso, todo acceso de continuo en nuestras vidas.

Hay muchos que confunden gentileza con debilidad, sepa usted que gentileza es la orden, el mandato del Señor para con todos los suyos. La gentileza lo hace a usted cumplir con su Creador. Ese compromiso no es con el hombre, es para con su Hacedor, pero, esta entregada a Él, se derrama al igual a todos los hombres. Examinándola en otra aplicación, cuando se cumple observando lo que ordena el Señor, es imposible que de esta no se beneficie todo hombre. Es una deuda que se mantiene con el Creador, que se brinda a todos aquellos con el cual se esté en contacto, y llega la acción a la cuenta de Dios.

 

La gentileza es brindada a todo hombre, sin importar quién sea o de donde proceda.

·         Vuestra gentileza (amable, apacible) sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca (Filipenses 4:5).

 

La disposición del creyente es vital para hacerlo realidad en sus acciones. La humildad, la cordialidad es un manifiesto de la presencia del Señor.

·         ...que estén dispuestos a toda buena obra.

Que a nadie difamen, que no sean amigos de contiendas, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con toda la humanidad (Tito 3:1- 2).

 

La gnosis o conocimiento cabal (justo) el cual procede únicamente del Creador, de ese temor santo a la obediencia sin condición alguna, de allí es que procede los buenos frutos, la gentileza.  

·         Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.

Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz (Santiago 3:17- 18).

 

La gentileza es un manifiesto de respeto a Dios y aun para con aquellos que en la balanza humana no llegan a la onza de merecerlo. Empero, cuando se examina la gracia de Dios para con todos, ¿quién lo merece? ¿Quién llena la medida para recibirlo? Por ende, todos están en deuda para con Él.

La gentileza es definitivamente algo que no ha sido la norma en todos los creyentes, ya que hay instancias que después de una acalorada discusión y aún hasta encuentros agresivos que nunca debió de ser, imagínese que luego ambos descubren que son miembros de alguna iglesia o profesan la fe cristiana.

Alguien ofendió en palabras y el creyente dio uso de la misma vía de error. Alguien lo ignoró o lo dejó apartado, y le sirve usted de la misma taza de ignorancia.

Un siervo de Dios en una de las emisoras cristianas dio un testimonio del cómo su esposa estuvo cerca de ser timada, y al enterarse de lo ocurrido, el llamó al lugar y con alaridos hizo saber que mejor es que devuelva a su esposa la cantidad entregada y cualquier otro comentario que haya hecho. Y luego de haber recuperado el dinero, ella le comunicó al esposo que debería disculparse; él en respuesta le hizo saber que no lo haría, a lo que ella añadió que la persona sabía que era el pastor de dada iglesia muy conocida en aquel país.

La anécdota no es citada para criticar o mucho menos condenar al pastor, aunque este obró mal no alineándose con lo que exige el Señor. El objetivo es con la finalidad de hacernos entender o hacer aquel alto y comprender que si la gentileza o la forma espiritualmente exigida por Dios se hubiese aplicado desde el inicio, no habría habido necesidad de disculpas; el testimonio o vida cristiana no habría quedado entre dicho y de la misma manera considere posible que la persona recibió gracias a una reacción de un seguidor la no palpable diferencia del cómo en el Señor se atienden estas diferencias contrario a la corriente de este mundo. Aquel hombre no pudo palpar una diferencia o un momento reflexivo significante. Es comprensible que todos deben cuidarse de las tendencias humanas, porque se permite que Cristo sea el que tenga el control.

Esto es lo que se puede hacer o lograr a través de la presencia del Salvador en sus vidas, esta es una de las grandes diferencias en una corriente contraria al mundo o este plano humano.

El Señor jamás pide o exige algo para el cual no ha capacitado para lograrlo o hacerlo una realidad, mas, tiene un precio o trae consigo un precio, y este siempre resultará sumamente costoso para el creyente; y consiste en negarse a sí mismo (el cómo yo atendería esto o aquello; ese hecho de demostrar quién es más fuerte en la humana estructura), porque este hecho es un proceso diario y en todos los planos o interacciones en que se tiene que continuamente aplicar.

Axioma: Todo lo que exige o pide Dios de los suyos es de incalculable valor.

Todo camino que exige recorrer es para la gloria de Él y con los resultados que lo bendecirá siempre.

Por ende, no es un imposible para el creyente así hacer o hacerlo una realidad si así lo declara o así se somete, ya que con esa postura usted declara que el Señor le está exigiendo más de lo que Él le ha capacitado o dado, más de lo que puede rendir.

Manténgase presente de una buena vez que para toda buena obra ha llamado y habilitado el Señor.

a.       Si algo de lo que debe abundar del Espíritu de Dios en nuestras vidas aun no es una realidad, es porque nuestra carne o tendencias humanas aún lo está obstruyendo.

o   Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que teniendo siempre en todas las cosas todo lo necesario, abundéis para toda buena obra (2 Corintios 9:8).

 

b.      Todo creyente tiene una nueva naturaleza, el cual es Cristo; sin embargo, en instancias lo destrona ubicándose en situaciones escogidas. Ya que, respondiendo el Redentor, otra voz se escucharía. Todos lo reconocerían.  Es importante mantener presente que lo que el Hacedor espera de usted ya ha sido preparado a través de su Espíritu que habita en usted como creyente.

o   ...pues somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas (Efesios 2:20).

 

c.       Cuando no se retiene la doctrina (disciplina) que se ha impartido, se elevan las filosofías de la vida que antes regían.

o   ...conforte vuestros corazones y os confirme en toda buena palabra y obra (2 Tesalonicenses 2:17).

 

d.      Cuando la abundancia espiritual que habita en usted no es atendida y usada, los desperdicios de la vieja naturaleza se volverán a darle uso.

o   ...hagan bien, ... sean ricos en buenas obras, dadivosos y generosos (1 Timoteo 6:18).

 

e.       Ya no se debe vivir conforme a sus obras.

o   Él nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos... (2 Timoteo 1:9).

 

f.       ¿Cuáles son las obras que están quedando manifiestas en nuestras vidas? ¿Son reprochables? El Señor exige de los suyos buenas obras, es lo único que será de provecho para su vida al servicio de Él.

o   Palabra fiel es esta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza, para que los que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles a los hombres (Tito 3:8).

 

g.      Dios está en el proceso de la santificación en las vidas de todo creyente, ¿en dónde radicará el, pero? En cada cual, argumentos vacíos e inútiles ante el Creador.

o   ...os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo Él en vosotros lo que es agradable delante de Él por Jesucristo: al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén (Hebreos 13:21).

 

h.      ¿Está su fe viva o está muerta? ¿Son sus obras evidentes o hay evidencia de sus obras (las obras de su sometimiento al Señor)?

o   Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarlo?

o   Así también la fe, sin o no tiene obras, está completamente muerta (Santiago 2:14, 17).

 

i.        Cuando interrumpe su proceso de santificación (apartados, separados del sistema mundanal) con brotes de la carne, sus obras, ¿Nuestras obras en dónde quedaron? ¿Valió la pena el interrumpirlo?

o   Si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación... (1 Pedro 1:17).

 

j.        Cuando llevan a cabo una crítica de su vida como creyente, ¿Fue por su radicalismo por el Señor? ¿Por sus deslices espirituales?

o   Mantened buena vuestra manera de vivir entre los gentiles, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras (1 Pedro 2:12).

 

k.      Las obras en el Señor son de gran valor, manténgalo siempre presente. Habrá recompensa del Creador.

o   ...Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen (Apocalipsis 14:13).

 

l.        Esa obra de gentileza y todas las otras serán recompensadas, porque debieron ser para el Señor y juntamente con ella tocando a todo hombre; ¿Cuán carente se estará de ellas? ¿Será recompensados?

o   ¡Vengo pronto!, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra (Apocalipsis 22:12).

 

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