¿CUÁL ES SU REALIDAD? ¿UNA RELACIÓN FUNDAMENTADO EN QUÉ O QUIÉN?
Hay
instancias en que una pareja está más distante de valores, prioridades, apoyo,
que resulta sorprendente. Es que se puede vivir como esposos, pero, no juntos, no son uno ya que hay intereses
divididos, otra agenda que los mantiene aparte. Cierto es que hay
individualidad en las características, empero, cuando se llega a la esencia la naturaleza misma de aquella relación debe ser
uno,
Sin
embargo, cuán alterado es para algunos el ver la división existente y tan
palpable entre aquella unión.
Procedamos
a un análisis de este lamentable hecho:
A.
Palabras que
desalientan:
Cuando
Job había perdido absolutamente todo, la esposa se le acerca y esto es lo que
le dice: Job 2:9- ¿Aun mantienes tu integridad? Maldice a Dios y
muérete.
Esas
palabras de aquella pareja fueron como sal a la herida existente. Para ella
mientras que todo marchaba en orden, celebra a tu Dios, cuando hay un revés
maldícelo. Estos eran sus valores, su naturaleza en sí. Mientras se reciba del
Señor todo está en orden, en cuanto haya alguna alteración, su hablar, su
conducta cambia. ¿Alguna semejanza con alguno?
Sus
palabras no fueron de aliciente, de motivación. Estaban cargados de todo
aquello que podía robar el último aliento a cualquier otra persona, de no ser
que Job fuese un temeroso del Dios viviente y realmente asido de Él, por las
palabras de su esposa pudo haber descendido a total desesperación o decepción.
Hay
instancias en el que los lugares más íntimos o privados resultan los más
peligrosos. Del lugar que debería brotar: “Con la ayuda de Dios saldremos
adelante”. “La misericordia del Señor nos acompaña, no estamos solos”. “Aquí
estoy para apoyarte en todo cuanto pueda”. Sin embargo, esta no fue la
realidad de Job, las palabras necias de su esposa no se dejaron esperar.
B.
Palabras que evitan,
corrigen, provocan reflexión:
David,
en el proceso de ser coronado rey, tuvo varias vicisitudes por la persecución
del rey Saúl. En una de sus aventuras se ocupó junto con sus hombres de
cuidar o mantener a salvo a las 3,000 ovejas que poseía un hombre rico llamado
Nadal, de animales salvajes y ladrones que estaban cerca de la frontera con
Israel, esa labor lo hizo voluntariamente para poder recibir alguna ayuda con
alimentos para él y sus 600 hombres. Aprovechando una época especial del año
envió 10 mensajeros con los pastores de aquel hombre para solicitar (no
demandar) ayuda de Nadal (propietario de esos bienes), ya que habían
contribuido para mantener a salvo a todo su ganado.
A
la petición de David, Nadal se negó y lo clasificó como un esclavo fugitivo. En
respuesta a su menosprecio por ellos, David se encendió de ira e iba a matar
a todos los varones de la casa de aquel rico.
En
medio de esta dificultosa situación la esposa de Nadal, llamada Abigail se
enteró de todo aquello que había acontecido, y lo que hizo fue (y es lo que
normalmente se espera de una pareja, velando por el bienestar de ambos).
Se encamino hacia David con abundante vianda, y envía por adelantado a siervos
con un cuantioso regalo.
1Samuel
25:24-31, relata cómo Abigail le pide a David que los disculpara y que
reconocía que su esposo fue insensato.
David
agradece a Dios por la intercesión de esta mujer. Por su gesto, proceder,
humildad, ella logro apaciguar y salvarlos de la invasión de David junto con
sus hombres.
En
esta instancia resulta que la esposa era o fue la sabia atendiendo situaciones
que pudieron ser devastadoras.
Nadal
como su nombre lo indica era prepotente, sin sabiduría o insensato, mas, tenía
a una esposa extraordinaria. Ella lo libró de una gran tragedia.
Las
parejas, esposos, relaciones, ¿En cuál de los puntos se ubican? ¿Una esposa o
esposo que habla sin pensar? ¿Se deleitan en el Señor cuando todo marcha bien,
de lo contrario como si ya nada tiene valor o razón de ser? ¿Se apoyan
mutuamente?
Posible
sea que usted conozca a uno de ellos (posiblemente lo es usted) que responde en
bien para los flagelos, debilidades, torpezas o errores que una vez u otra se
han presentado.
Aquella
pareja que realmente es el apoyo del otro, aquel que se esmera para que las
cosas marchen en el orden establecido.
Cualquiera
que fuese la respuesta, lo importante es entender que el llamado o la
obligación, el proceder responsable de una pareja de esposos:
·
Génesis
2:24- Por tanto, el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su
mujer, y serán una sola carne.
Nadie
se provoca daño, excepto que sea un masoquista, nadie se rechaza a sí mismo si
está emocionalmente estable, nadie expresaría cosas sobre su persona que no
fuesen ciertas y que representase bien. ¿Por qué lo expresado? Porque son
una sola carne, todo cometido contra el otro, es igual como si fuese contra su
persona, ya que en lo establecido bíblicamente son una sola carne. Una relación
cimentada en el Señor alcanza esa fusión.
Si
esta armonía no está existente, ¿Sobre qué está establecida esa relación? ¿Cada
cual velando por el interés de quién? ¿De uno o de ambos?
Aunque
Job no tuvo o tenía una mujer sabia a su lado, supo cómo trabajar por el
bienestar de ambos. Aunque Abigail no tuvo un esposo sensato, al igual procuró
por su bienestar.
De
cuanta bendición resulta ver a una pareja en apoyo mutuo, unidos como lo establece
Dios. Edificándose, un esfuerzo mutuo en todo aquello que ambos emprendan, porque
el objetivo en todo es ser de apoyo mutuo.
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