LO QUE DIOS ESTABLECE NADIE CANCELA
El enemigo ha visto al pueblo de Dios, su iglesia,
ministerios avanzar, ante tales logros ha decidido llamar a sus brujos,
santeros, espiritistas, y cuantas plagas que a él pertenecen para tratar
de impedir lo que el Señor está haciendo en estos últimos tiempos. En el pasado
no lo logró, pero, persiste en su batalla perdida, porque determinado es,
aunque sabe que todo cuanto haga no alterará absolutamente nada. Empero, es su
determinación aun en su guerra perdida, y algunos creyentes se dan por
vencidos, siendo a través de Cristo más que vencedores.
·
Romanos
8:37- Antes bien, somos más que vencedores a través de aquel que nos amó.
Resulta sumamente importante
entender y saber que lo que Dios bendice, nadie puede maldecir y al igual que a
lo que maldice, nadie puede bendecir.
·
Números 23:8- ¿Cómo maldeciré a quien
Dios no ha maldecido? ¿Cómo condenaré a quien el Señor no ha condenado?
Hagamos un análisis de lo que
implica ser bendecido. La bendición es un llamado, una orden de Dios sobre esa
vida para que le vaya bien, esté cubierto por su Espíritu. Para que sea
prosperado, sea colmado de bienes; implica al igual enaltecer, engrandecer.
Bendición sobre una vida es una multiplicación, ya que de cualquier estado en
la que se encentra, incrementará, ascenderá.
Balac rey de Moab envía por
Balaam (profeta de Dios), con el objetivo de maldecir al pueblo de Dios,
Israel.
Tres montes fueron o colinas las
usadas para ser el objeto de hacer descender maldición sobre Israel:
1. Bamot-Baal (Números 22:41).
2. La cumbre de Pisga (Números 23:14).
3. La cumbre de Peor (Números 23:28).
De ninguna manera pudo descender
maldición ya que Dios los cubría y tenía el control. De ninguna manera pudo descender
maldición ya que Dios los había bendecido, esto es cobertura, estaban bajo su
poder que los amparaba, guardaba espiritual y físicamente.
Israel marchaba en medio de
enemigos, avanzaba; y aunque trató de imponerse el mal en su camino, no pudiendo
prosperar, nunca el Señor les concedió autoridad; nada ni nadie puede cancelar
lo que el Señor establece, nadie lo podrá hacer cambiar de dirección.
Cuando hay orden de avanzar
departe del Señor, cuando hay orden de entrar, de poseer lo que te ha brindado;
cuando Dios ha dado el mandato oposición es cancelado, no será efectivo o tendrá
efectividad.
Analicemos:
1. Oposición no prevalece cuando
hay bendición.
Queriendo esto decir, que el
Hacedor a dispuesto que se concrete o se cumpla algo por El estructurado, nada
hay que pueda ir en contra que ha de triunfar, o el evitar que se cumpla.
2. Barreras que se traten de
poner, no prevalecerán.
Posible sea que habrán tratado
de erigir o construir algo más aparte de aquello que ha dispuesto el Señor que
sea, aquel proyecto humano se interrumpirá, para dar lugar a la estructura del
Soberano.
4.
Autoridad no camina por
callejones, empero, por la vía principal.
Cuando Dios ha determinado,
cuando así lo ha instituido, jamás tendrá que sujetarse a ninguna ley humana
que establezca en donde Él pueda estar. Cuando el Hacedor ha de hacer, dejará
sin lugar a dudas que Él es quien está a cargo.
5.
Bendición no busca eludir
obligaciones, paga sus deudas, ya que Dios provee.
La bendición de Dios solo puede
y enfrentará toda responsabilidad sin dar excusas, o tratando de entrar por
alguna puerta lateral para poder evitar o eludir alguna responsabilidad.
Las maldiciones no prevalecen en
una vida en que:
·
No hay iniquidad (perversión,
inmoralidad).
·
Dios está con El.
·
Dios es Rey.
Cuando la bendición de Dios está
presente en una vida:
·
No vale agüero (algún presagio
de mal, sobre aquello que el Señor ha ordenado).
·
Al igual ni adivinación (alguna
contradicción sobre aquello que ha ordenado que será)
Lo que Dios ha hecho nadie lo
puede deshacer y hasta que aquello llene su propósito no habrá descanso o
impedimento.
Es de vital importancia mantener
presente, que al momento de estar por la obtención de lo que Dios ha preparado,
la oposición intensifica, los enemigos tratarán todo cuanto puedan de evitar
esa entrada, sin embargo, no lo podrán impedir.
Fueron a lugares altos,
principados (gobernadores regionales del mal) y potestades (posiciones de
mando, imperio infernal) habitan en lugares altos; su objetivo es tratar de
evitar que se llegue a la tierra prometida. Pero, en respuesta a cuanto
mal trate:
En
el nombre de Jehová yo las destruiré.
·
Salmo 118:10- Todas las naciones me rodean; mas en
el nombre de Jehová yo las destruiré.
·
Salmo
118:11- Me rodean y me asedian; mas en el nombre de Jehová yo las
destruiré.
·
Salmo 118:12-
Me rodean como abejas; se enardecen contra mí como fuego entre espinos; mas
en el nombre de Jehová yo las destruiré.
Los podré destruir porque Jehová es mi fortaleza,
es la alabanza que entretiene mi boca, Él es mi salvación.
·
Salmo 118:14-
Mi fortaleza y mi cántico es Jah y Él me ha sido por salvación.
Aun a pesar que tratase todas
las fuerzas del infierno, en el poderoso nombre que es sobre todo nombre, serán
destruidos, detenidos.
Aunque hayan logrado avanzar
para acorralar, los sitiados realmente serán y son ellos los que se han
expuesto al juicio y la destrucción del Todopoderoso, porque contra Él han
tratado de levantarse.
De cuanta bendición resulta
saber que habitar bajo la sombra del Altísimo significa estar amparados, guardado
por su poder y autoridad.
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