EL DESACIERTO PUEDE HALLAR LUGAR EN LAS PRIORIDADES (QUE SU CORAZÓN ESTÉ DONDE DEBE DE ESTÁR)
Muchos se acercan al Señor por cosas,
conveniencias, posesiones. No se han acercado a Él por lo que Él es.
En cuántas instancias se está donde se debe de
estar, está en la casa de Dios, en la iglesia, el templo. He allí la Palabra es
impartida, he allí enseñanzas, pero, usted está aturdido por otros intereses o
prioridades (no se está condenando posesiones, pero, no es lo prioritario;
tiene su lugar, mas, no antepuesto al Señor). ¿Qué podría ser más importante
que haber recibido de la impartición, de la enseñanza? Ciertamente algo de allí
expuesto habría formado parte o posible respuesta a aquello que lo ha estado
turbando (sabiduría, conocimiento, aplicación, prosperidad, etc.).
Empero, algunos están en cuerpo y la enseñanza
vuela en lo alto. Usted no ha recibido absolutamente nada, entró y salió del
Tabernáculo de fe en un peor estado del que entró, ¿Por qué un peor estado
preguntaría? Porque en primera instancia usted no estaba allí congregado en un
espíritu con sus hermanos, usted no podría sumarse a una intercesión en el
estado en la que se encontraba porque usted permitió que condiciones ajenas a
alabar y creerle a Dios aun estando en el templo prevaleciera, y usted era un
eslabón perdido en ese momento de adoración congregacional. La unión espiritual
edifica, mas, cuando le damos cabida a que la angustia domine usted empezó a
perder y a afectar a otros al igual. La bendición hubiese sido que se uniera
con otro en oración en la misma iglesia, o que solicitase a alguno de cargo en
la iglesia, que la congregación orase por usted para poder estar abierto a
recibir lo que el Señor tenía preparado para su pueblo en esa hora. Sin
embargo, usted decidió estar en un lugar en donde la presencia de Dios estaba,
en donde los hermanos estaban reunidos adorando y recibiendo instrucción,
conocimiento del Señor, y entretener aquello que por lo menos por ese momento
creemos tenía toda su atención, y con tanta autoridad que no le permitía
escuchar la voz de Dios.
No sea uno de estos, no haga uso de esa práctica;
adórelo en espíritu y verdad.
·
Isaías 29:13- El Señor dice: Este
pueblo me alaba con la boca y me honra con los labios, pero su corazón está
lejos de mí. Su adoración no es más que un mandato enseñado por hombres.
La
alabanza que se debe, se tiene que rendir al Señor es en todo momento, en todo
lugar. Las Sagradas Escrituras detalla que todo cuanto haga tiene que ser de
corazón, su adoración tiene que ser genuino; no cuerpo presente y su mente
divagando en otras estratósferas.
·
Salmo 2:11- Sirvan al Señor con
temor; con temblor ríndanle alabanza.
Alguien manifestará: Bueno, somos seres humanos y
hay momentos…; corrección, somos pueblo de Dios y el llamado es a ser
esforzados y valientes, a no proceder como aquel que no tiene amparo ni salida.
El imperativo en esta hora es el haber estado en el lugar para ser fortalecido
y haber quedado estando allí con ataduras, confusiones. Usted debió de estar
alabando al Señor en aquel lugar, porque en la alabanza hay liberación, usted
debió estar allí clamando, pero, usted continuaba tratando de resolver aquello
que debió haber entregado al Señor, porque definitivamente usted no lo puede
resolver, porque aquello lo tiene resuelto a usted. Cualquiera que sea aquella
situación, la respuesta lo tiene el Señor. Mas, distraído de la voz de Dios,
perdiendo la impartición de enseñanzas que es la llave ya sea para la actual
situación o una venidera, hágase un favor, despierte, corrija.
Dice la palabra de Dios que había uno en la
multitud que ya sea veía sus obras maravillosas, escuchaba sus enseñanzas;
precisamente no sabemos si allí estuvo anteriormente o no, si se presentó sólo
por ver qué ventaja podría tener de Jesús en una situación dada que lo
angustiaba o lo afectaba. Considere, esta persona estaba ante:
a. Emanuel, Dios
con nosotros.
b. Estaba ante
el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
c. El Cristo,
Mesías.
d. El Verbo,
hecho carne.
Empero, esta persona no se acerca al Señor para
nada de valor eterno, nada para bendecir su vida y la de otros; no para estar
en paz con Dios, no para reconocer su necesidad espiritual. Si estuvo mientras
enseñaba el Maestro, nada escuchó, nada recibió, doblemente vacío quedó. Porque
cuando se acercó lo más que pudo a Él, de entre la multitud gritó:
·
Lucas
12:13- Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia.
Con frecuencia los rabinos
servían de árbitros en cuestiones como esta. (Deuteronomio. 21:15-17)
La respuesta del Señor encierra todo lo ya
expuesto, escuche a Jesús:
·
Lucas
12:14- Pero Él le dijo: Hombre, ¿Quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor?
Parafraseemos lo que nuestro Señor le dio en
respuesta a su petición:
o
Este no es el propósito de Mi
presencia ahora con vosotros.
o
Yo he venido a rescatar lo que
se ha perdido.
o
Esa función nada tiene
relacionado con mi presencia o mi venida.
o
Acércate a Mí por lo que Soy, no
por lo que tratas humanamente de lograr.
o
Lo que tienes que hacer es
seguirme y no permitir que materialismo te separe de lo que es lo imperante en
tu vida.
Pero, ya que el tópico es de aquel desviado de lo
realmente importante para su vida estando frente a frente con el Salvador, el
Maestro imparte otra enseñanza.
·
Lucas
12:15- Y les dijo: Mirad, guardaos de toda avaricia, porque la vida del hombre
no consiste en la abundancia de los bienes que posee.
a. Mirad...:
Este inicio
del Señor implica una alerta en lo que realmente deben meditar, considerar, de tener
extremo cuidado con aquello, de lo que se debe de apartar, y ciertamente no dar
lugar.
b. ...
guardaos de toda avaricia, porque la vida del hombre no consiste en la
abundancia de los bienes que posee.
Su vida no depende de más nada
que no sea del poder de Dios sobre ella, permanecer en su santa y bendita
voluntad. No son las posesiones que determinan su vida. Si Dios le bendice
o le ha bendecido con posiciones, aquello no es lo que le define, no es en lo
que debe residir tu corazón. Cuando se comienza a descansar en las posesiones
esto puede convertirse en un obstáculo para su vida espiritual (crecimiento y
comunión).
Lo
que Dios concede es para la gloria de Él, no es para entretenerse y tenerlo tan
ocupado en ello que no pueda predominar en las cosas de Él.
En la abundancia o escasez todo radica en depender
de Dios en su guía, dirección, instrucción.
Axioma: Cuando no se mantiene un barco en curso, se
llega a cualquier puerto o se puede perder la nave.
Ahora bien, se ha oído, para considerar los rostros
en el espejo espiritual, para evaluar dónde se está en lo que se ha quedado
expuesto. Permita usted que sea acercarse más a Él, porque le ama, porque
recibir de Él es lo único importante. Y cualquier rasgo de avaricia, codicia o
desenfreno que haya en alguna vida, despojarse de ello, simplemente echarlo
fuera. Esta es la acción que el Señor espera de aquellos que a Él pertenecen,
lo que dificulta la marcha es preferible deshacerse de ello o simplemente hacer
los correctivos.
Estar en la presencia de Dios, estar congregados,
estar en adoración y alabanza, ¿Cómo darle lugar a cualquier otro interés? Aquello
es una irreverencia, es un acto pecaminoso, es un indicador que allí no está
presente en espíritu y verdad, no está involucrado a toda conciencia y eso se
tiene que jamás darle lugar.
Cuando esté en la Casa de Dios, allí se congregó
para exaltar al Rey de Reyes y Señor de Señores, por ende, nada puede anteceder
o prevalecer a lo que debe ser lo más importante en su vida. Todo lo demás
puede esperar, pero, no ponga en espera a su Señor, no le rinda pleitesía a lo
carnal o mundanal; no pierda bendiciones e instrucciones, conocimiento del
Soberano y Todopoderoso Dios.
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