AMAR A DIOS ES IMPORTANTE PERO OBEDECER ES LO QUE CONCLUYE




Hechos10:

Dios tiene en el mundo entero aquellos que lo aman y que hacen obras por amor a Él. Pero, todos estos hechos encomiables nunca podrán ser un substituto de lo que determina Dios para que podamos tener acceso al camino de salvación igual como lo fue en el caso de Cornelio.
Un romano llamado Cornelio de Cesarea, este era un centurión de la compañía llamada la Italiana. Este era un hombre piadoso y temeroso de Dios, juntamente con toda su casa. Al igual hacía o contribuía con muchas limosnas al pueblo y oraba siempre a Dios.
Este hombre oraba siempre a Dios, amaba a Dios; hacía obras de misericordia continuamente, empero, hacía falta un hecho importante en todo cuanto él hacía, como al igual acontece con muchos que profesan amarlo.
El amar a Dios, el hacer obras en su nombre, mas, no tener lo que exige el Señor para poder estar en paz y comunión con Él. Como en este hecho podemos comprobar, el Señor no lo iba a dejar o abandonar en su estado incompleto. Cuando se ama a Dios, se está dispuesto a hacer todo cuanto Él dictamina o exige para poder realmente estar dentro o formar parte de su redil.
Como podemos apreciar, el Señor le dio una visión o revelación. El ángel de Dios se le presenta y le hace saber que sus oraciones han subido para memoria delante del Señor. Sin embargo, es necesario algo más en todo cuanto estás haciendo para el Señor. Por esta razón le indicó el ángel que enviase a Jope por el discípulo llamado Simón Pedro.
Es importante que entendamos que Dios nunca permitirá que nadie que a Él acuda quede en oscuridad o en ignorancia conforme a lo que Él ha establecido o exige de los suyos; de aquellos que van en pos de Él. Si alguno estuviese en oscuridad, es por elección o por obstinación, no por falta de revelación departe del Creador.
Cornelio sin dilatar procedió a enviar por Pedro. Dios al igual tuvo que preparar a Pedro con una visión que recibiría, en donde entendería que el Señor no hace acepción de personas y esto incluiría al igual a gentiles. Los judíos no se relacionaban, esto es juntarse o acercarse a un extranjero. Esto era algo abominable para ellos. Pero, Pedro recibe instrucción del Señor que no se rehusara a reunirse con Cornelio.
Cornelio, con su temor a Dios, sus obras de piedad y sus muchas oraciones. Todo cuanto hacía tenía valor y subieron ante Dios, porque era genuinamente para Él departe de Cornelio; empero, estas obras no hacían al centurión libre de pecado o de condena de muerte. Aún él estaba bajo la maldición del pecado del cual solo podría ser liberado o limpiado, salvado por Cristo. Si este jefe del ejército romano hubiese muerto con ese amor indiscutible al Señor, habría perdido su salvación. Entendamos que la salvación no es por obras:
Efesios 2:8- porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.
V.9- No por obras, para que nadie se gloríe.
Todo aquél que lo ama y busca de Él, tendrá que aceptar y recibir el único medio para librarse de sus pecados, para reconciliarse con Dios. De Jesús dan testimonio todos los profetas, que todos los que en Él crean recibirán perdón de pecados por su nombre.
Cornelio y toda su casa estaban con sus corazones dispuestos a cada palabra impartida, esto es someterse a lo que dice u ordena el Señor. Amaban a Dios y lo que fuese necesario, para completar y no interferir con su vida espiritual ese paso estaba y estaban dispuestos a tomarla.
Y dice la Palabras:
Hechos 10: 44- Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso.
Esto fue sobre Cornelio y los que estaban en su casa. Ya sus corazones estaban listos para completar o ejecutar lo que Dios dictaminaba. Es que amar a Dios no súper impone nada ante lo que dictamina el Señor, elimina estorbos y se somete a la voluntad prescrita del Creador.  No es lo que dice una iglesia, su líder, es lo que dice, aquello escrito en las Sagradas Escrituras, cualquier otro argumento es proveniente del mismo infierno, ya que sería argumento de hombre, tratando de alterar o altercar con lo que dice y ordena el Creador.
Mientras aún Pedro hablaba, Dios halló corazones dispuestos y humillados ante Él. El Señor encontró vidas que lo anhelaban más que nada sobre la tierra. El Espíritu de Dios encontró en esa casa unidad, estaban reunidos como uno y recibieron salvación, recibieron la llenura del Espíritu Santo.
No fue necesario convencerlos de absolutamente nada, lo que Dios tiene lo necesito, lo quiero; lo reclamo, lo declaro, lo busco y lo acepto.
Lo que los constreñía a todos ellos era su amor por el Señor. Qué ejemplo de unidad y sometimiento a Dios. Eran romanos en Roma, sin embargo, separados por su amor y entrega al Señor. Paganismo y perversidad puede estar en donde reside, pero, amor a Dios le impide que viva en ti. Este fue el caso de Cornelio y los habitantes de su casa.
Mientras se impartía la Palabra recibieron, fueron llenados del Espíritu Santo, Cornelio y todos los de su casa.
Esto nos hace entender que durante y a través de la impartición de la Palabra el poder de Dios está haciendo y llevando a cabo operaciones que sólo aquél que está dispuesto recibirá.
Porque entiende que:
1.     La Palabra impartida no solo debe ser escuchada, pero aceptada.
2.     No debe formar parte de un grupo de disyuntivas, debe ser mi única alternativa.
3.     No debe ser algo que cuestiono, empero, debe ser conocimiento incorporado para cumplir.
4.     No debe ser un peso, debe ser mi gozo.
5.     Nada me obliga, es el poder de Dios como guía.

¡Oh Dios! Necesitamos que esta disposición abunde en Tus Templos, que se multipliquen los Cornelio y los de su casa. Que a través de tu Palabra impartida, aún siendo anunciada que hayan convicciones, salvaciones, sanidades, restauraciones. Que el llamado al altar sea allí en donde están, humillados ante Tu presencia y Tu poder. Que se esté con la disposición que lo que así ordenas se hará. Que la transición de ello sea el solo escuchar y sin dilatar aceptar.
Es que:
a.     ¿Qué más hay fuera del Señor, de sus estatutos y su verdad?
b.     ¿Qué más hay que pueda llenar todo aquello que el mundo en busca está?
c.      ¿Qué recibido perdurará? Y ¿Qué perdurará puesto Dios a un lado?
Desde esa hora Cornelio ya no era solo un hombre que amaba a Dios, pero ahora era un redimido por el Hijo de Dios. Amar a Dios es importante, pero obedecerlo es lo concluyente. Sí sometimiento a lo que ordena Él, para poder estar y recibir lo que otorga Él, a través del Redentor y Salvador, entonces y sólo entonces estará completo.


Comentarios

Entradas populares de este blog

EN LA PROVISIÓN DIVINA NO HAY FALLAS (LO QUE DESCIENDE DEL CIELO ES COMPLETO)

EN VASOS DE BARRO NO DE ORO (EL TOQUE DE DIOS ES LO QUE HACE TODA LA DIFERENCIA)

UNA VIDA INCUMPLIENDO NO COSECHA EL CIENTO POR UNO (CUANDO LO ESENCIAL ESTÁ – YA ES SU REALIDAD)