TUS CONSOLACIONES ALEGRAN MI ALMA
Salmo
94:19 En la multitud de mis pensamientos íntimos, tus consolaciones
alegraban mi alma.
v.22-Pero Jehová me ha sido por refugio y mi Dios por roca de mi
confianza.
1. “En la multitud de mis pensamientos
íntimos...”
Nadie
más tiene acceso a aquello que reside en lo íntimo nuestro, nadie tiene forma
de saberlo si aquello no se manifiesta o lo exteriorizamos.
¿Cuántas
veces no se sufre o se llora? Pero en
aquello que solo Dios conoce y aquél, se presenta el poder de Él y se introduce
en aquello que necesita ser restaurado, corregido, levantado. Allí llega y hace
la maravillosa obra que nadie mas podría llevar a cabo excepto el Espíritu de
Dios.
En
ocasiones sin haberlo manifestado, pero por el amor que Él nos tiene, su eterno
interés por nosotros hace llegar su gracia y nos bendice en esas áreas en
particular que necesita ser atendida, nutrida con interés, cuidado, comprensión
y amor. Todos estos elementos y más son atributos de nuestro Dios.
a.
Job 42:2 Yo reconozco que todo lo puedes
y que no hay pensamiento que te sea oculto.
b.
Sal. 94:11 Jehová conoce los pensamientos
de los hombres...
c.
Sal. 139:1 Jehová, Tú me has examinado y
conocido.
v.2-Tú has conocido mi
sentarme y mi levantarme.
Has entendido
desde lejos mis pensamientos.
v.3-Has escudriñado
mi andar y mi reposo, y todos
mis caminos te
son conocidos,
v.4-pues aún no está
la palabra en mi lengua y ya Tú,
Jehová, la sabes toda.
2.
“... Tus consolaciones alegraban mi alma”.
Todo
cuanto hace el Señor es para bendición de nuestras vidas y nuestras almas.
a.
2 Co. 1:3 Bendito sea el Dios y Padre de
nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación,
b.
2 Co. 1:4 el cual nos consuela en todas
nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que
están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros
somos consolados por Dios.
Las
palabras griegas para consolación y consuelo, en 2 Co. 1:3-7, abarcan también
las ideas de animar y ayudar; son la misma raíz de parákletos.
Todo
cuanto acontece en esos duros momentos brinda al Espíritu de Dios, El Espíritu
Santo con todo poder se manifiesta en forma especial, y así nos introduce al
amoroso cuidado de nuestro Padre Celestial.
Nadie
humanamente tiene acceso a lo íntimo de ningún hombre, excepto que así él lo
decida; pero Dios en su infinito amor y cuidado para con todo hombre, sin
violar la libertad con la cual Él nos creó nos brinda de su gracia y su bondad
infinita en esos lugares ocultos.
3.
Pero Jehová me ha sido por refugio y mi Dios por roca de mi confianza.
a. Sí habrá momentos de temor,
desesperación, ansiedad.
b. Sí habrá momentos en que no sabremos
de donde ha de proceder otro
bocado, o los medios para atender otras necesidades, compromisos.
c.
Sí habrá situaciones que parecieran que no se alinean
con nada relacionado con lo que se espera o se desea, o por lo que se ha orado.
Pero la
respuesta para todo cuanto se ha presentado, todo aquello que se presentará, y
por aquello que la actualidad se está:
1.
Está Dios quien nos refugia o nos guarda…
2.
…el cual es la roca de nuestra confianza o el poder que
nos sostiene y nos guarda…
3.
…amparándonos a cada paso de nuestra existencia, en
camino a eternidad.
La
necesidad de ser librados estará, nos acompañará a cada paso de nuestra
existencia terrenal; y esa liberación se haya en nuestro Señor. Nada hay en
medio de ningún acontecimiento que no atenderá, dándonos la victoria para la
gloria de su nombre y por amor a Él.
Cuando el
hombre ha dado con el refugio, no para algunos eventos, sino para todos los
eventos o situaciones con la cual podría encontrarse, el cual es sólo el
Soberano; entonces no es sólo el refugio, sino el nuevo y único domicilio, ya
que allí no hay nada que pudiese acontecer para el cual no se estará preparado
para confrontar y vencer. Refugio, el
lugar que se habita, el pronto auxilio, el que consuela, el que fortalece; todo
esto y más es lo que tiene acceso todo creyente que mantiene su comunión o
relación con su Dios.
Ahora el
salmista expresa, es la roca de mi confianza. Esto es, podrá haber variantes,
podrá haber improbables, podrá ser imposible esto o aquello en el plano humano.
El mensaje declarado aquí es “roca de mi confianza”, cuando todo se deshace, él
permanece; cuando ya no haya, Él estará.
Si el creyente
permanece asido, parado, amparado en la Roca de la Eternidad, el cual es el
Creador, jamás estará sin amparo, jamás estará sin esperanza. Siempre tendrá
una respuesta para todo cuanto pueda enfrentar o enfrentará.
Comentarios
Publicar un comentario