NO ORE POR LO QUE YA POSEE ¡HAGA SABIAS DECISIONES CON ELLO!
El creyente nunca tendrá que orar por estas costosas
gemas porque ya son suyas, gloria a Dios por ese amor que no se mueve, no varía
(no incrementa, no disminuye). Ese amor incondicional, ese amor que toda
entrega:
1. Para que el Señor te ame.
(Pero para que usted tenga mayor amor por Él, este sí es un camino necesario).
¿Quién nos
separará del amor de Cristo? (Romanos 8:35).
a. Si estás en tribulación, su amor lo cubre, pero si es
por Él, gocémonos en padecer para Él.
b. Si estás en angustia, su amor allí presente,
levantando aquella sombra de tu vida.
c. Si estás en persecución, su amor allí te acompaña, te
libera.
d. Si estás en hambre, su amor provee, supliendo tu
necesidad.
e. Si hay desnudez, aun en medio de aquello que
escasea, que no haya, su gracia nos alcanza, su amor nos cubre.
f. Si hay peligro o espada, su amor manifestado en esos
valles de sombra y de muerte, y porque Él está nada ha de acontecer que nuestro
Soberano Dios no permita.
Nada puede apartar a su pueblo de Él, tanto hay del
cual no estamos anuentes, y allí su amor guardándonos. Aun en nuestras
fluctuaciones, negaciones, y su amor restaurándonos.
Y si aún necesita una reafirmación de la extensión de
ese increíble amor:
¿Cuánto usted invertiría en
una mina vacía?
¿Cuánto en un a casa
destruida?
¿En una vida que nada bueno
entretiene?
¿Por una vida en camino de
muerte?
Pero Dios, pero Dios, pero
Dios…
Así éramos todos hasta que
Jesús nos pobló,
Y fue en ese mismo estado que
el Señor te amó.
Te has detenido a examinar,
¿cuánto por ti ofreció?
Te has detenido a valorar,
¿Cómo fue que te encontró?
Te has detenido a considerar,
Este es el Todopoderoso Dios,
Pero, me ama y me amó,
Me ama y me salvó.
Pero Dios muestra su amor para con nosotros, en que,
siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
¿Conoce usted a alguien digno de este tan alto
precio?
Axioma de fe: Cada
vez que el orgullo trata de alcanzarlo corra a los pies de Cristo, allí podrá
vencerlo. Porque le recordará que nadie fue ni es digno, por ende, si en algo
hemos de gloriarnos, debe ser en Él. Gloria a Dios.
…porque siendo enemigos fuimos reconciliados con Dios
por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por
su vida (Romanos 5:8,10).
2. Para que te bendiga.
Bendito sea el
Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición
espiritual en los lugares celestiales en Cristo... (Efesios 1:3).
¿Cuáles son todas estas bendiciones en los lugares
celestiales obtenidos a través de Cristo?
a. Ahora somos santos y sin
mancha delante de Dios.
b. Por el amor del Señor nos
predestinó para que fuésemos adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo,
según el puro afecto de su voluntad.
c. Para que fuésemos una
manifestación de la gloria de su gracia, sí ese favor que ninguno merecía, ni
merece sino por Jesús que nos hizo aceptos en nuestro amado Dios.
d. Redimidos por la sangre de
Cristo, el perdón de pecados, debido a la riqueza o grandeza de la gracia de
Dios, que hizo sobreabundar para con nosotros.
e. Dios nos dio a conocer el
misterio de su voluntad.
f. Hemos sido sellados con el
Espíritu Santo de la promesa. Esto es, somos propiedad, posesión de Dios.
Todo lo demás
después de esto es añadidura. Primeramente, nuestra bendición espiritual y todo
lo demás que en este plano humano el Señor permita. Porque lo vital ya está estableció,
todo lo demás solo son complementos en este tránsito por la vida.
3. Para que se acuerde de ti.
El Señor no padece
de olvidos, lo importante es que no se desaproveche el tiempo y la ocasión que
el Señor nos presenta.
Si examinando las costosas
gemas espirituales que el Señor nos ha entregado, que son nuestras, posible es
que muchos nos comportamos como si no nos pertenecen, en consecuencia, no
procedemos como propietarios de estas bendiciones:
1. Reafirme el hecho que está con usted.
Recuerde que nuestro Pastor nunca se ausenta de la
manada, siempre está al cuidado de ellas.
a. Jehová es mi Pastor, nada me faltará… (Salmo 23:1)
b.…y Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el
fin del mundo.
Por ello cuando ore, reafirme al Señor que usted sabe
que Él está presente con usted en esa dada situación y que usted será librado,
ya que es otra promesa para su pueblo. Solo afirme al Señor su inalterable
confianza en Él (Sí, precisamente en esa situación en la que está).
2. Mantenga esto presente, porque se tiende a
olvidar, la perspectiva se pierde.
¿No se venden cinco pajarillos por dos cuartos? Con
todo, ni uno de ellos está olvidado delante de Dios, pues aun los cabellos de
vuestra cabeza están todos contados. No temáis pues; más valéis vosotros que
muchos pajarillos.
Consideren los cuervos, que ni siembran ni siegan; que
ni tienen despensa ni granero, y Dios los alimenta (Lucas 12:6, 7, 24).
Pueblo de Dios el Señor cuida de animales, aves, hay
provisión para ellos, son importantes para Él; ¿Cuánto más usted mi amado
hermano? Jesús hace una comparación de algo que algunas instancias pasa
desapercibido. Pero las aves tienen su provisión. Jesús nos dice porque conoce
nuestros pensamientos que nos enclaustran o recluyen: No temáis pues; más valéis
vosotros que muchos pajarillos.
Jamás olvide mi amado que el precio más grande fue
pagado por usted, por ende, no hubo olvido de su condición cuando era inmundo,
no hay olvido ahora que es pueblo. Él sabe dónde estás y sabe cuál es la
necesidad, confiese su seguridad en Él, eso ama oír el Señor.
3. Para que el Señor cumpla sus promesas.
a. Hubiera yo desmayado, si no creyera que he
de ver la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes (Salmo 27:13).
Cuando hay total dependencia y se cree a Dios, las
tendencias humanas de claudicar y perder toda esperanza no se entretienen y no
se le da cabida en la nueva naturaleza. Si no tuviese a Cristo desmáyese,
porque todo está de ese lado borrascoso, pero con Cristo, siempre hay salida y
esperanza.
b. Por eso, la promesa es fe… (Romanos 4:16).
c. Tampoco dudó (este fue Abraham con la promesa de Dios tocante a su hijo),
por incredulidad, de la promesa de Dios, plenamente convencido de que era
también poderoso para hacer todo lo que había prometido. (Romanos 4:20, 21).
Abraham creyó al Señor cuando clínicamente ya no había
posibilidad de concebir un hijo. Las posibilidades o imposibilidades humanas no
pueden restringir lo que Dios ha prometido o lo que hará.
4. Mantenga presente que jamás abandona.
1. No abandonará Jehová a su
pueblo ni desamparará su heredad… (Salmo 94:14).
2. Aunque mi padre y mi madre me
dejen, con todo, Jehová me recogerá (Salmo 27:10).
Ningún creyente jamás está sólo, no hay abandono, su
presencia siempre está y estará, haciendo más de lo que jamás podremos si
quiera conceptuar. Y aunque la condición actual tratase de presentarle aquel
espejismo, haga memoria de todo cuanto posee en Cristo.
Si se examina rigurosamente,
se llegaría a esta conclusión: ¡cuánto nos has dado!¡cuánto has provisto para
Tu pueblo! Padre, de que somos bendecidos, somos bendecidos. Ayúdanos Rey para
que no descuidar todo aquello que nos has entregado, por estar tratando de ser
como aquellos de lo que Tú nos has librado. Pero, el clamor real es que el
anhelo es caminar en pos de Él, siendo lo mejor en la capacidad que ha
concedido.
Comentarios
Publicar un comentario