¿VIVIENDO CONFORME A LO QUE DIOS HA LLAMADO? Ò ¿AÙN CONFORME A LO QUE ERA?
Tu siervo era pastor
de las ovejas de su padre (1 Samuel 17:34).
·
David aún no se había enfrentado con el gigante, el filisteo Goliat,
enemigo de Israel.
·
Aún no lo había
derrotado.
·
David no había jamás
enfrentado nada de esa naturaleza.
Empero, este joven
David, llamado, escogido por Dios, ungido para ser el siguiente rey; antes
pensaba como pastor de ovejas, sin embargo, ahora se apropió de lo que dijo el
Señor, en su interior tomó el cargo de lo que debería de ser. Aunque allí aún
tuviese que permanecer por cualquier otro lapso de tiempo, él ya era lo que
dijo el Señor.
Hay aquél que ha sido
citado, al más alto llamado:
·
· Siendo pues linaje de
Dios (Hechos 17:29).
·
· ...vosotros sois
linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para
que anunciéis las virtudes de Aquél que os llamó de las tinieblas a su luz
admirable (1 Pedro 2:9).
Desde el momento que
David fue ungido, él se ajustó a todo cuanto tenía que alinearse al propósito
de Dios en su vida, como a bien se puede apreciar habla en pasado, “Tu siervo
era pastor de las ovejas de su padre”. Él fue llamado a abandonar su pasada
condición y a proyectarse, encaminarse hacia donde el Señor dijo que sería y
es. No continuó permaneciendo en el pasado, porque nunca habría podido alcanzar
el presente, nunca habría podido hacer el mejor provecho de ello. Aquello fui,
pero, ya no soy; aquello hacía, empero, hoy ya no es mi realidad.
Axioma: Para alcanzar
y permitir que se haga una realidad lo que Dios ha dicho en su vida que es,
tiene que soltar todo aquello que ya no será o estorbará, y avanzar en su nueva
oportunidad ofrecida, entregada.
El Señor lo ha hecho
una nueva criatura a través de su Hijo, y ha dicho que es:
1. “Un linaje escogido...” Habiendo aceptado a Cristo como
su Rey y Señor, siendo Jesús su Redentor, siendo el Hijo de Dios su Pastor;
ahora forma parte de una minoría en el mundo, mas, de una mayoría en el Señor,
“linaje escogido” por Él.
El linaje escogido se
viste como lo exige el Rey y su proceder al igual es un cambio, un giro del
cual se tiene que apropiar al igual como David, el ungido de Jehová.
La vestimenta del
escogido, de ese “linaje escogido” del cual debe estar ya ataviado:
o De entrañable
misericordia.
o De bondad.
o De humildad.
o De mansedumbre.
o De paciencia.
o Soportándoos unos a
otros.
o Perdonando unos a
otros (si fuese que alguno tiene queja contra otro).
De la misma manera
que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
o Sobre todo vestidos
de amor, ya que este es el vínculo (todo converge o brota de allí), sí el
vínculo perfecto.
o La paz de Dios
gobernando nuestros corazones (a la que asimismo fuisteis llamados en un solo
cuerpo).
o Sed agradecidos-
Vestíos de agradecimiento.
o La Palabra de Cristo,
habitando con abundancia en su pueblo. armados del conocimiento de la Palabra
para saber el qué evitar y del que se debe apropiar.
o Enseñaos y exhortaos
unos a otros con toda sabiduría. Esta vestimenta sumamente costosa, ya que
implica escudriñamiento de la Palabra.
o Cánticos con gracia
en vuestros corazones al Señor, con salmos, himnos y cánticos espirituales.
Esta vida pone en alto quejas y conflictos.
o Y todo cuanto se haga
ya sea de palabra o con hechos, haciéndolo todo en el nombre del Señor Jesús,
dando gracias a Dios nuestro Padre por medio o a través de Él.
Estas son las
virtudes que posee todo nacido en Cristo Jesús, este es la nueva vestimenta que
nos ha entregado nuestro Padre de amor para que nos vistamos como hijos suyos
en medio de un mundo ataviado con vanidad y tendencias humanísticas. Sin
embargo, esta es la realeza al que pertenece y en todo tiempo Dios espera de
los suyos que dejen manifiesto, exhibido en tiempo y fuera de tiempo (en lo justo
o injusto, entre aquellos que así lo merezcan o no).
Es del pueblo de Dios
en donde está la voz de sabiduría, dirección, verdad para este confundido mundo
sumergido en filosofías destructivas y completamente alejadas del único
Soberano y Todopoderoso que puede tomar todo aquello torcido y conducirlos
hacia los caminos rectos y angostos. Este mensaje sólo puede proceder del
pueblo santo a la luz admirable de nuestro Creador. Todos con un mensaje
unificado en el lugar en que se encuentren, todos señalando a la persona del
Redentor, Camino, Verdad y Vida (el cual es Jesús), medio único para llegar al
Padre. Juntamente con la voz, las palabras, está la evidencia de lo que se era
y ahora se es gracias a Él.
Esto es lo que dijo
el Señor que es su pueblo, este es el llamado que reposa sobre los hombros y en
el interior de todo aquél. Forma parte de ese real sacerdocio, no para ser
servido empero, para servir.
David fue ungido y
llamado para ser alguien completamente diferente a lo que era, y de ello se
apropió. Todo creyente tiene y forma parte de un llamado de los escogidos,
¿cuántos de ellos se han realmente apropiado?
Cuánta tristeza
provoca al ver algunos creyentes aún vestidos con atuendos del viejo hombre
haciéndose difícil identificarlos y realmente separarlos del mundo que los
rodea o del grupo en la cual se encuentran.
La misión más alta y
costosa que tiene todo creyente es estar en este mundo y guardarse de todo
aquello que con gran facilidad podría tratar de volver y traer mayor confusión
a aquella vida, vuelto a comprometerse con él.
David jamás volvió a
ser un pastor de ovejas, el creyente al igual jamás debe volver a vestirse, conducirse,
hablar, conformarse con las cosas de este mundo; como aquél que no tiene a
Cristo, que no pertenece a la nación santa y adquirida por Dios.
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