NO TEMAS PORQUE YO ESTOY CONTIGO



Cuando tú enemigo puede decir hemos visto que Jehová está contigo, después de ver que nada que trataron de hacer para provocar, para levantar una excusa para una confrontación les ha resultado, llegarán a ti, para no tenerte del lado contrario. Todo en este suceso de la vida de Isaac es digno de emular, porque glorificó al Señor.
 Isaac descendió a Gerar (región sudeste de Gaza) a consecuencia del hambre, él habitaba con anterioridad en Neguev (Génesis 24:62). Es importante señalar que el Señor le hizo saber a Isaac que no descendiera a Egipto, y que habitase en la tierra que Dios le indicaría, al igual hubo otra orden:
Habita como forastero en esta tierra. Yo estaré contigo y te bendeciré, porque a tu descendencia daré todas estas tierras y confirmaré el juramento que hice a Abraham, tu padre (Génesis 26:4).
Mientras habitó en Gerar, después de unas decisiones que no debió jamás tomar, después de unos errores graves cometidos, mientras allí habitaba sembró en aquella tierra y cosechó aquel año el ciento por uno, porque lo bendijo Jehová.
Axioma: en la obediencia a la voz de Dios siempre habrá una cosecha de bendición.
 Enriqueció y fue prosperado, y se engrandeció hasta hacerse muy poderoso. Poseía hato de ovejas, hato de vacas y mucha servidumbre; y los filisteos le tuvieron envidia.
Ojalá esos celos hubiesen provocado una conversión al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. Pero, así no fue lo que aconteció. En Gerar estaba Abimelec, rey de los filisteos; y al ver la prosperidad de Isaac le dijo:
...Apártate de nosotros, porque te has hecho mucho más poderoso que nosotros (Génesis 26:16).
El rey de los filisteos, ante sus ojos vio un hombre prosperar de tal manera que posiblemente pensó, mi reino junto a la prosperidad de él será relativamente nada. Es de tanta bendición poder ver este contraste entre las riquezas del mundo y las bendiciones de Dios. Abimelec tenía el título de rey y un reino, empero, visto junto a las bendiciones que el Señor otorga, no hay nada que comparar.
Mis amados cuando tenemos la bendición de Dios sobre nuestras vidas, no importa dónde estemos fluirá la bendición. Nada hay que temer en la posibilidad que posiblemente ya no seré tan próspero en otro lugar como lo fui en aquél lugar anterior. Dios es quien bendice, siempre y cuando estamos en obediencia y sujetos a Él, las bendiciones continuaran. Porque no depende de nada externo o de un lugar preciso, empero del que nos bendice.
Dice la Palabra de Dios que Isaac se fue de allí y acampó en el valle de Gerar, y allí habitó. Los pozos que habían sido abiertos en los días de Abraham y que los filisteos habían cegado y llenado de tierra después de la muerte de Abraham. Isaac lo volvió a abrir y los llamó por los nombres que su padre los había llamado.
El enemigo siempre buscará oportunidad para tratar de truncar lo que Dios está haciendo para la bendición de su vida, mas, es importante no someterse a sus juegos y mantener la postura que el Señor espera de usted. El mundo va en una dirección, sin embargo, usted va conforme a lo que debe prevalecer ante las provocaciones y altercados.
1.      El pozo de Esek: los pastores de Isaac fueron los que cavaron el valle (recuerde usted mi amado que Isaac dejó el lugar en que estaba en Gerar y fue hacia el valle) y hallaron allí un pozo de aguas vivas. Ahora los pastores de Gerar riñeron con los pastores de Isaac argumentando que el agua era de ellos.
Isaac no hizo que esto se convirtiera en un momento de violencia que así pudo haber sido, les dio una blanda respuesta, cavó otro pozo.
Mi amado, ni por un pozo que cavó en Esek, ni por ninguna otra situación, no trunque su bendición.

2.      El pozo de Sitna: este fue otro pozo que cavaron, y también riñeron por causa de ello. ¿Qué habría hecho usted una segunda vez?  “Está bien la primera que los dejé con ello, pero esto es abuso.” ¿Sería esta su reacción?
Mi amado, más importante es la bendición de Dios, ellos no pueden apropiarse de aquello. Y usted, ¿Va a intercambiar por un pozo de Sitna, el toque, el fluír de Dios sobre su vida? Ellos proceden insensatamente, orantemente; empero, usted tiene mucho más que perder si sucumbe a esa malicia del diablo. La bendición y su relación con el que lo bendice es más importante mantener. El pozo se secará, mas, las bendiciones de Dios continuarán fluyendo. Lo que hizo Isaac es digno de imitar.

3.      El pozo de Rehobot (significa: espacios abiertos, donde es posible moverse abiertamente): Isaac se apartó del primer pozo y cavaron otro, se apartó del segundo y cavaron otro. Y esta vez no riñeron por él. Siga construyendo, no deje de edificar o cavar debido a las confrontaciones, los impedimentos.

Cuánto le agradaría al diablo verlo desistir de lo que representa una bendición y sumarse a conductas y procederes que en nada exaltan a Dios. El pensamiento de Isaac no estaba concentrado en cómo contra atacar físicamente, empero espiritualmente. Él no estaba distraído por lo que ellos hacían, ni por lo que ellos estaban tratando de hacer. Su interés estaba en algo más grande, Dios está bendiciendo mi vida y cavaré los pozos que sean necesarios porque no me cansaré de hacer el bien, porque a su tiempo cosecharemos, se beberá de ese pozo, porque Dios está de nuestro lado.
Después de esto subió a Beerseba y aquella noche se le apareció Jehová y le dijo:
Yo Soy el Dios de tu padre Abraham. No temas, porque Yo estoy contigo... (Génesis 26:23)
Isaac edificó allí un altar e invocó el nombre de Jehová. Levantó allí su tienda, y abrieron otro pozo los siervos de él.
Cuando el enemigo te golpea y escucha Dios te ama, te trata de hacer daño, y escucha Dios te ama; ya sea en tu acción hacia ellos o en tus palabras, esto los aturde, los deja paralizados, no lo pueden entender. Pero, reconocen que hay algo diferente, hay algo especial. Para el creyente este es Jesús, actuando en nosotros, y esto debe ser siempre.
Los enemigos de Isaac estaban buscando una entrada, una excusa para crear una situación, empero, él no les dio oportunidad. Y usted, ¿Está obrando igual?
El rey Abimelec, fue hacia el lugar donde estaba Isaac, juntamente con otros. Estas fueron las palabras del rey:
Hemos visto que Jehová está contigo...Tú eres ahora bendito de Jehová (Génesis 26:28, 29).
Llegaron a un acuerdo de paz e Isaac hizo un banquete para ellos. Luego los despidió habiendo hecho un juramento de paz entre ellos.
Ese mismo día los criados de Isaac le hicieron saber que aquel pozo que habían abierto, hallaron agua. A ese pozo lo llamó Isaac, Seba (ese nombre en hebreo, tiene un sonido parecido al de las palabras que significa abundancia y juramento). Por esa causa el nombre de aquella ciudad es Beerseba hasta el día de hoy.
No olvide cavar o construír un Seba, en memoria de su obediencia y sometimiento a Dios.

El anhelo debe consistir en sembrar paz y no hostilidad. Recibir y gozarse de las bendiciones y no interrumpirlos, y fácil resultaría si nos involucramos en las carnadas que lanza el diablo. Más importante es permanecer centrados en lo que Dios está haciendo y no perder nada de lo que está haciendo en nuestras vidas y alrededor de ella. Solo posicionarnos para continuar recibiendo las bendiciones y glorificarlo a Él. 

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