ALABANZAS EN TODO TIEMPO (SIEMPRE DISPUESTO)
Salmo 108:
v.1- Cuando nuestra mente toma un camino, cuando nuestro marco de
pensamiento está estructurado en aquello que hemos permitido que sea el eje de
nuestra actividad o desenvolvimiento, entonces todo lo demás cobra segundo
plano, aun nuestra actitud ante oposición, adversidad; ante nuestros enemigos o
amenazas.
Mi corazón está dispuesto (esto
es preparado, listo, determinado) o mi decisión frente o ante esta amenaza es y
será dice el salmista, un canto y entonación de salmos; esta es mi gloria. Esto
es lo que me permitirá vencer la oposición, persecución y me dará la victoria.
La alabanza a Dios no está sujeto a si hay o no enemigos o adversidades.
No esta sujeto a situaciones extremas. Es una disposición interna. En nuestro
marco de pensamiento. ¿Qué rige o tiene dominio, cantos y salmos? ¿Es esto lo que te levanta y te permite
continuar en tu ininterrumpida comunión con el Señor?
Expresa el salmista, hay una disposición en mi, y esta es de alabanza y glorificación
al Señor aun a pesar de circunstancias, oposiciones. En este salmo el salmista
ruega a Dios por ayuda contra los adversarios, pero inicia o continúa con su
disposición reinante:
a.
Cantaré:
la alabanza es adoración, es invocar un marco de pensamiento, actitud,
comportamiento. La música de por sí conlleva y enmarca emoción. Podría ser un
mensaje de melancolía, amor; tristeza, felicidad. A través de los años ha habido cantos que
motivan en las guerras y los diferentes entornos que nos rodean, y nos hablan
emocionalmente. Hay un sonido para todo lo que nos rodea y a ello se le ha
puesto música, sumándole al igual palabras o líricas (poesías, odas
(exaltaciones, glorificaciones, alabanzas), himnos (oraciones, arias o
melancolías, antífonas (versículos, pasajes), sonetos (versos, baladas),
elegías (lamentaciones, quejas). Nuestros valores y emociones humanas cantan,
ya sea esta un eco de lo que ya fue compuesto o composiciones propias. ¿Cuál es
exactamente el sonido que emites y hacia quién o hacia qué lo diriges?
b.
Entonaré
salmos (salterios, liturgia (culto, ceremonia, solemnidad, celebración)).
Mi gloria es poder cantarle al Dios que vive, que reina; que está sobre
todo y en todo. Que no es detenido, no puede ser detenido. Es a este Dios que
alabo, adoro, exalto; al que le hago saber que a Él celebro en todo tiempo.
Esto es lo que glorifica a Dios, no quiere interrumpir lo que debe
hacer, el cual es la obligación de todo creyente; esta debe ser nuestra gloria.
La notoriedad del creyente es que debe ser un adorador. El honor del
creyente es que sea conocido como aquel que adora al Señor sin importarle qué. ¿Cuál es tu fama y honor como creyente?
v.2- El salmista despierta la alabanza. Voy a madrugar no para estar en
desvelo por preocupaciones o temores, he de madrugar para alabar al Señor.
Ante todo, la alabanza, al iniciar el día la alabanza. Despierta
alabanza aún en medio de peligro, aflicción, desánimo; estimula alabanza.
Cuando lleguemos a la madurez espiritual de realmente entender que la
alabanza, la exaltación al Señor se antecede a todo y no está sujeto o
confinado a nada. Ya sea librados o no; confinados o no; abundancia, escases,
amenazas. Entonces veremos la luz del Señor irradiar aún en medio del día más
oscuro de nuestra existencia y ante los problemas.
He de madrugar no en temor y quejas, amedrentado ante circunstancias;
despertaré al alba con mi instrumento. Ya sea esta mi voz, mis manos;
cualquiera que sea el talento en esta disciplina y alabaré al Señor.
v.3- Mi alabanza no se ha de confinar entre algunos, lo haré entre los
pueblos, naciones. Será proclamado en cualquier y todo lugar que así me permita
Dios estar (jamás estará confinado a nada, ni nadie).
Todos cuantos nos rodean no son creyentes, no creen en Dios; pero en
medio de estos no voy a pedirles permiso, a través de cuanto haga voy a alabar.
Sabrán que Tú eres mi Rey y Señor.
v.4- El salmista tiene una conclusión clara, habiendo meditado, no en
los adversarios o problemas; empero en la grandeza del Señor:
a. La grandeza de la misericordia de Dios se expande mucho más allá que
los cielos.
b. y la fidelidad del Señor, su altura es inmedible, pero para que
podamos tener una idea o un concepto humano de su dimensión expresa: desde la
tierra a los cielos es Tu fidelidad. Otra aplicación sería desciende de los
cielos a la tierra, no hay forma de interrumpirlo.
El salmista queda corto en alguna medida o dimensión humana. Pero queda
manifiesto, expresa no sé cómo sustentarlo o dejarlo sentado en expresiones
humanas, pero esta es la verdad; Tu misericordia no hay forma de medirlo y Tu
fidelidad traspasa los cielos.
v.5- Señor, tienes que ser exaltado. Y esto es sobre los cielos y sobre
toda la tierra sea enaltecida Tu gloria.
Si anuncio continuo es esparcir y dar a conocer, exaltarlo dará igual
resultado en tu vida y en las de los demás.
Exaltar a Dios es rendirle honor, es reconocer con nuestras almas a
quién pertenece la gloria y es hacerle saber a la carne a quien debe someterse,
humillarse. Cuando se exalta a Dios aquello al igual es un llamado y una
declaración de liberación.
v.6- El pueblo de Dios solo de Él recibe salvación, liberación. Para que
la liberación sea segura e inalterable, esta solo procede de Dios.
“…salva con Tu diestra…” esto implica que hay aprobación y no hay forma
en que el enemigo pueda tener acceso a alterar lo hecho por Él.
La respuesta y el obrar de Dios, será inviolable; es un hecho completo
en El.
Juntamente con la exaltación, la petición allí presentada al igual es
una declaración abierta que sólo Dios puede salvar y que ciertamente a Él se
acuda porque Él responde o de Él hay siempre respuesta.
v.7- Dios ha dicho en su santuario:
1. Yo me alegraré; repartiré a Siquem…
En los tiempos de Josué, Siquem había sido escenario de una asamblea
memorable (Josué 24:1). En donde se hizo un recuento de todo cuanto había hecho
la mano poderosa del Señor en medio de ellos.
El Señor les hace saber mi alegría es concederles esta tierra, ha de ser
distribuida entre mi pueblo.
Finalmente llegaron al lugar, a la tierra que ha de cambiar los tiempos
de aflicción a tiempos de posesión. Librados de esclavitud, para ahora ser
propietarios y administradores de la promesa hecha de Dios a Abraham.
Siquem estaba en la tierra de Canaán, tierra que fue comprado por Jacob
a los hijos de Hamor, padre de Siquem, por cien monedas; esto fue por la parte
que había plantado su tienda (Gen. 33:18-20).
2. “…mediré el valle de Sucot:
Jacob edificó una casa e hizo cabañas para su ganado; le puso por nombre
al lugar Sucot.
El paralelismo entre Jacob y el pueblo de Israel tocante o en relación a
estas tierras es fascinante:
a.
Ambos
venían de una vida en rebeldía y de desobediencia.
b.
El pueblo
de Israel venía de su período de esclavitud. Al igual Jacob de su período de
esclavitud a sus propios medios o astucia.
c.
Ambos
llegaron al lugar de promesa en los planes de Dios para sus vidas.
v.8, 9- Dios deja
claramente establecido que todo es suyo, Él se los entrega, pero a Él
pertenece.
v.10- Se necesita guía
para llegar a la ciudad fortificada, para luchar contra nuestros adversarios.
v.11- Israel había
sido desechado y el Espíritu de Dios no salía con el ejército, a consecuencia
de su terquedad e idolatría. Pero hay un cambio. Para Israel garantía de
victoria era el hecho, no había forma de que fueran derrotados, pero todo
cambió cuando se resistieron a la voluntad del Señor.
v.12- Hay petición de
ayuda al Señor y una evaluación clara: la ayuda del hombre es en vano,
empero el socorro del Dios que vive nos librará de nuestro adversario. Hubo una enseñanza, hubo un axioma allí
establecido que negar nunca podrán, solo con Dios y en Él reside nuestra
bendición. No hay ningún otro aliado que pueda brindarnos aquello que tanto
necesitamos, y que solo el Señor podrá brindarnos.
v.13- Toda y cualquier
proeza, hazaña lo haremos y se hace en Dios, por Dios. Se hollará al enemigo,
esto es, se ha de pisar o pisotear. Implicando esto que ya no serán, no se
levantarán. No tendrán señorío sobre nuestras vidas, empero por el Señor
podremos vencerlos, anular sus planes.
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