EL PROFETA SAMUEL Y EL REY SAÚL (¿FUERON AL INFIERNO?)
Hay creyentes, por no estar fundamentados en la Palabra, viven en temor
por lo que el enemigo puede hacer. En su Palabra el Señor deja en claro qué no
es posible y que tendría que ser permitido por Él, autorizado por Él. En 1
Samuel 21:1-28:3, allí se describe la muerte del Profeta Samuel.
Cuando Samuel le hizo saber a Saúl en 1 Samuel 28:19 “…mañana estarás
conmigo, tú y tus hijos…”, esto era en referente a que moriría y que
descendería al hábitat de los muertos, esto es el Hades, lugar que revela la
Palabra como el lugar en donde se encuentran, hasta el día de la resurrección,
los espíritus humanos que han partido de este mundo. Hades, en el idioma griego
y Sheol o Seol, término antiguo testamentario. Jesús hizo referencia al Hades
en Lucas
16:23, todos están en el mismo lugar separados por una sima puesta
entre ellos, Lucas 16:26. Queremos aclarar que esta era la condición del
Hades antes de la ascensión de Cristo. Por ende Samuel le hace saber a Saúl iban
a reunirse en el mundo invisible, en ese sentido lo hacía saber.
Saúl va hacia la adivina de Endor, 1 Samuel 28:3-23. Esta es una
porción que ha generado grandes interrogantes para muchos. Pero, si hacemos que
la Palabra de Dios, aclare la Palabra de Dios (valga la redundancia), jamás
podremos estar fuera de contexto.
Examinemos:
La bruja de Endor, ya sea real o impostora, el cual para el creyente es
irrelevante ya que aunque lo fuera, nunca hubiese podido tener acceso a un alma
que pertenece a Dios. Como a bien entenderemos que ninguna casa dividida
prevalece.
Mateo 12:24 Si Satanás hecha fuera Satanás, contra sí mismo está divido:
¿cómo, pues, permanecerá su reino?
Esta mujer era regida o representaba al príncipe de las tinieblas.
¿Desde cuándo el diablo tiene acceso al alma de los santos o los redimidos? Si
este acusador no puede arrebatar una oveja del Buen Pastor, sí los puede
zarandear con autorización del Creador. Pero, luego de estar estos en la
presencia del Todopoderoso, esperando el día de su gloriosa resurrección, hasta
allí llegó el pobre diablo y todos sus secuaces.
Vamos a recrear un escenario. Saúl fue hacia esta adivina, tristemente
en ningún momento registra la Palabra que procuró restablecer su comunión con
el Señor. Sin embargo, en su último intento, y he aquí lo increíble; en su
último intento de oír de Dios acude a una adivina. En busca de Dios, entre los
demonios y donde yacen los muertos. En su último intento de escuchar sobre su
encuentro con los filisteos.
Es importante antes de proseguir hacer saber que registrado está en 1
Samuel 28:5,6; que cuando Saúl vio el campamento de los filisteos, tuvo
miedo. Y luego registra la Palabra que consultó a Jehová, empero, no le
respondió por ningún medio. Ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas.
Si Saúl hubiese volcado su corazón de retorno al Señor en
arrepentimiento, sólo Dios conoce lo que habría hecho con él juntamente con el
perdón que le habría extendido. Porque así es nuestro Dios. Posible es que ya
no habría sido rey, pero, reconciliado con su Hacedor. Mas, tristemente acude a
una adivina. Esto nos hace ver cómo complicamos las cosas cuando tratamos de
acudir a otros medios y no reanudamos nuestra comunión con nuestro amado Señor.
Sí recurriendo a todo, y no a su única esperanza, reconciliados con Él.
Continuemos con nuestro escenario Bíblico. Habla Saúl con la adivina,
después de recibir garante que nada le acontecería con las leyes que el mismo
Saúl había establecido, le pregunta a Saúl, ¿a quién te haré venir? Responde a
la adivina a Samuel.
Cuando la mujer fue en su rito o invocación, dice la Palabra que cuando
vio a Samuel, gritó o clamó en voz alta… ¿por qué gritó? Si alguna vez algo
realmente aconteció en el pasado con aquella mujer, fue o decir como vocera de
los muertos lo que deseaban escuchar los presentes, ya que esto representaba
entrada y publicidad. Y si realmente hubo alguna presencia entre ellos, era un
demonio personificando al fallecido. Es crucial dejar entendido que nadie puede
hacer retornar a ningún muerto, estos están en tormento, aquél que no cumplió
con las ordenanzas del Señor.
Todo cuanto allí aconteció en ese momento fue diferente a todo lo que
esa bruja o adivina estaba habituada, si era farsa, definitivamente esto no lo
era. Y si realmente se comunicaba con demonios, este no era ningún demonio.
Esto no era nada que ella tuvo en lo absoluto control de poder pretender haber
hecho o de ninguno de sus aliados del infierno.
Fascinante lo que allí ocurre, la adivina no pudo adivinar lo que
realmente allí iba a acontecer. Es posible al igual que nunca nada realmente
había acontecido en el pasado. Pero, cabe en la posibilidad que buscó una nueva
profesión, algo que no le provocaría un ataque al corazón; posible es que se
decidió seguir al único Dios real.
Lo que allí aconteció fue algo que el Señor permitió, veámoslo en
detalle:
Grita la adivina, ¿por qué me has engañado? Por haber visto lo que podía
ver o lo que Dios le permitió ver, pudo unir elementos y entender que estaba en
presencia de Saúl. “Hasta ese momento la adivina no pudo adivinar que estaba en
presencia de él”, resulta bastante irónico ver a Saúl recurriendo a alguien que
supuestamente le serviría como medio para comunicarse con el mundo oculto, y a
la que recurría, el cual nunca debió, no podía adivinar lo que estaba frente a
ella. Empero, un hombre alejado de Dios apela a cualquier cosa y le encuentra
según la lógica, aceptación para aquella dada necesidad.
La adivina tiene un doble espanto, está viendo por primera vez una
manifestación santa, algo del cual ella no podía tener ningún control y está en
presencia del que había arrojado de la tierra a los encantadores y adivinos, el
rey Saúl.
Él le hace saber que nada tiene que temer y continúa con su desesperada,
errada forma de obtener revelación. Y trata de averiguar lo que ella pudo ver,
la descripción le hace saber a Saúl que era Samuel.
Ahora bien todo cuanto declara aquella aparición es estrictamente
palabras que glorifican a Dios y palabras que permanecen en el contexto
Bíblico. Es importante recordar que cuando el Satanás citó la Biblia, lo hizo
fuera de contexto o el significado real de lo que aquello implica. Lo que citó
fue: Salmo
91:11,12-…a sus ángeles mandará acerca de ti…y…en sus manos te sostendrán, para
que no tropieces con tu pie en piedra.
¿Desde cuándo el enemigo te citaría algo Bíblico para fortalecerte en
medio de una redada que tiene para ti? ¿Desde cuándo este maldito te entregaría
las llaves para salir de la prisión que él mismo ha preparado para las almas? Nunca
fue y nunca será un buen estudiante de la Palabra, ya que él mismo estaría
destruyendo su reino. Pero, lo qué si hace es presentarlo fuera de lo que
realmente allí se hace saber y reafirma.
La porción que le citó Satanás al Señor fuera de su interpretación real
es una promesa que implica que para aquél que confía en Él si tuviese o
estuviese atravesando dada prueba o situación, tendrá el amparo del Señor. Mas,
lo que el maldito diablo deseaba era que Jesús pusiera a prueba al Creador, en
otras palabras, que el Señor provocase la situación. Nuevamente la implicación
de Satanás no era para que Jesús dejase manifiesto su confianza, empero para
que pusiera al Señor a prueba. A lo que le respondió nuestro Salvador, Mateo
4:7…No tentarás al Señor tu Dios.
La aparición de Samuel, que no fue provocado por ninguna invocación de
magia o adivinación. Algo que totalmente permitió el Señor, y ciertamente era
Samuel porque todo cuanto allí se dijo estaba en contexto con la Palabra y glorificó
a Dios. Ningún demonio hace o puede hacer esto, pero, lo pueden tratar de
hacer; sin embargo, jamás será para la gloria de Dios. He aquí un ejemplo
bastante cercano a lo que se ha mencionado.
Hechos 16:16 Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al
encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran
ganancia a sus amos, adivinando.
v.17- Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, gritaba:
¡Estos hombres son siervos del Dios Altísimo! Ellos os anuncian el
camino de salvación.
v.18-Esto lo hizo por muchos días, hasta que, desagradando a Pablo, se
volvió él y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo que salgas de
ella. Y salió en aquella misma hora.
Mientras le seguía esta muchacha anunciando que eran hombres de Dios,
decía la verdad; que ellos anunciaban el camino de salvación, decía la verdad
esta muchacha que tenía el espíritu de adivinación. Pero, ¿a quién ella
realmente estaba promoviendo? ¿Cuál era el espíritu que regía en ella y por la
cual hablaba? ¿Tiene comunión la luz con la oscuridad?
Mientras que esta muchacha
continuase junto a ellos, es como si hubiese una alianza entre el bien y el
mal, es como si fuese por el mismo poder y presencia del Espíritu de Dios que
ella operaba o adivinaba (no profetizaba). Su sola presencia generaba más
adeptos o discípulos para el diablo. Por ello es que las sectas se acercan
tanto a la iglesia Cristo céntrica, porque sin discernimiento o conocimiento
todo parece genuino o real.
La aparición y conversación sostenida entre Saúl y Samuel permanece en
el contexto de la Palabra, en nada varió, no hubo una nueva versión o
revelación en exclusividad para Saúl, ningún demonio hace esto.
Samuel volvió a repetir:
a. Que Jehová se había apartado de él y que le
había quitado el reino, y se lo había entregado a David.
b. Le volvió a enfatizar sobre la causa de la
perdida, el cual fue debido a su desobediencia al no cumplir u obedecer a la
voz de Jehová en cumplir con el ardor de su ira contra Amalec. (1
Samuel 13:9, 13; 15:1-26; 1 Crónicas 10:13).
Y le hizo saber que Jehová lo iba a permitir que fuesen entregados en
manos de los filisteos, y que iban morir en batalla él juntamente con sus
hijos, y el ejército al igual iba a ser entregado en manos de ellos.
1 Crónicas 10:13 Así murió Saúl por su rebelión con que prevaricó contra
Jehová, contra la Palabra de Jehová, la cual no guardó, y porque consultó a una
adivina,
v.14- y no
consultó a Jehová; por esta causa lo mató…
Análisis final:
Saúl recurrió a donde nunca debió porque así lo juzga y determina la
Palabra. Como su horrendo y último intento de revelación fue, acudió a una
adivina, agrava su degenerada condición espiritual; en la oscuridad buscando
luz, acudiendo al infierno para escuchar la voz del Señor. ¿Alguna similitud
entre algunos? Quiera Dios, que así no sea.
Ningún acto ni aun en el cierre de su vida fue hacia el Señor en busca
de reconciliación, todos sus actos fueron externos, en relación a su posición,
su reinado.
En medio de todo cuanto nunca debió si quiera considerarse y mucho menos
ejecutar, rebelión completa contra Dios y sus estatutos, mas, vuelve a escuchar
el mismo mensaje de rechazo y al igual su final, no por acto de hombre, por
medio de un hecho que solo el Señor permitió.
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